La aventura tuvo por objetivo demandar la declaración de ese paraje antártico y del Mar de Weddel, cubierto de témpanos de todas las formas y tamaños y de sorprendentes colores, como área marina protegida.

El nadador de resistencia y activista inglés Lewis Pugh nadó en las aguas de la Antártida.

Lo hizo para pedir un plan de protección oceánica en el que se declaren dos nuevas áreas marinas protegidas en la zona, en el marco de su papel como Promotor de los Océanos de Naciones Unidas.

Según los responsables de la campaña Antártica 2020, el más ambicioso programa de protección de los mares del continente helado que se haya diseñado, Pugh cumplió la travesía en las cercanías de la isla Media Luna, en el mar de Bellingshausen, con una temperatura de cero grados en el agua.

La aventura tuvo por objetivo demandar la declaración de ese paraje antártico y del Mar de Weddel, cubierto de témpanos de todas las formas y tamaños y de sorprendentes colores, como área marina protegida, hito que ya consiguió el pasado octubre con el Mar de Ross.

"Es el momento de aprovechar nuestro éxito reciente en el Mar de Ross. Con el apoyo público, creo que podemos lograr el plan de protección de los océanos más ambicioso de la historia", comentó Pugh.

"El nado fue muy duro. Tuve una operación en mi espalda y mi potencia no es lo que solía ser", agregó.

GP.

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