Mientras espera a Auzqui y un enganche, mantiene en alza a Ponzio, Driussi y Alario.

Pasaron 25 días del comienzo de la pretemporada de River . Con la preparación en Estados Unidos en el medio, jugó cinco partidos amistosos -tres por la Florida Cup, uno ante Aldosivi y otro ante Boca - con distintos esquemas y nombres. Pero mientras espera de la llegada de Carlos Auzqui y un enganche (y caída la obsesión de Walter Montoya),Marcelo Gallardo encuentra -una vez más- las soluciones en casa.

Fueron varias jornadas de experimentos. Cuando todo parecía apuntar hacia un cambio de esquema, la línea de tres en el fondo que dispuso para los dos primeros partidos en tierras norteamericanas -ante Millonarios y San Pablo- dejó rendimientos que no terminaron de convencer. Así, el DT regresó al sistema 4-4-2 que tanto rédito le dio en gran parte de su ciclo y el equipo respondió en la victoria 2-0 frente al xeneize. Días atrás, había jugado un gran segundo tiempo ante Vasco da Gama.

También fue el momento de probar variantes en distintos puestos. Uno de ellos fue el de marcador central, donde Iván Rossi ocupó el sector izquierdo en la línea de tres y se ubicó de segundo marcador central en el 4-3-1-2. Pero el volante no ofreció garantías en la marca, sufrió el retroceso y el plan quedó trunco. Mientras, los juveniles Matías Moya, Tomás Andrade y Exequiel Palacios solo mostraron chispazos de su potencial.

Ante esta situación, adentro de las fibras íntimas del plantel volvió a estar la clave. Y regresar a las fuentes sigue siendo una carta de fierro. "Jugamos un buen partido, estuvimos a la altura. Rescato la voluntad, la muy buena mentalidad, la atención en todo el partido. Hicimos la diferencia desde lo mental, porque el partido fue parejo", destacó Gallardo luego de la victoria ante Boca.

Esa concepción de sacrificio que intenta imponer el DT se vio reflejada una vez más: cuando hay un hueco que cubrir, los futbolistas dan la cara. Y esta vez fue Camilo Mayada, quien volvió como volante derecho -el puesto a reforzar- y redondeó una buena tarea en líneas generales, con mucho esfuerzo en el aspecto defensivo. Para el Muñeco, el uruguayo es una pieza importante y ya renovó su vínculo hasta junio de 2019.

Mientras tanto, los pilares del equipo continúan siendo los mismos que sostuvieron en continuado su nivel durante el año pasado: Jonatan Maidana, Leonardo Ponzio, Sebastián Driussi y Lucas Alario demostraron a lo largo de la pretemporada que son piezas insustituibles para el DT y que aparecen en los momentos indicados. Cuando más lo necesita, y a veces cuando menos lo espera, Gallardo mira hacia adentro y respira.

Fuente: lanacion.com.ar

E.C

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