El índice no se limita a la infraestructura tecnológica de cada país y tiene en cuenta lo que la gente puede hacer con la web.

La evaluación --presentada por el equipo de datos de ese medio-- parte del concepto de que para que los ciudadanos se beneficien de Internet, ésta no sólo tiene que ser accesible y costeable. También tiene que ser relevante para sus vidas y deben tener las herramientas para usarla.

Los países se clasificaron en cuatro categorías: disponibilidad, asequibilidad, pertinencia y preparación. Singapur comparte con Suecia el primer puesto en la calificación total.

El país asiático supera al europeo en accesibilidad pero se ubica fuera de los diez primeros puestos en todas las demás categorías.