En este periodo de la vida, muchas mujeres notan que sus encías están más sensibles y que sangran con facilidad.

Una dieta inadecuada y un sistema de defensa debilitado pueden desencadenar afecciones diversas como aftas bucales, inflamación y sangrado de las encías, molestias como ardor en la boca y sequedad, desmineralización de los dientes y de la estructura que soporta, caries e incluso infecciones por hongos.

Además, durante en los nueve meses de embarazo suele haber un aumento en el consumo de azúcar, aparición de náuseas y vómitos o cambios en la composición de la saliva (se tiene un PH más ácido), que pueden causar trastornos en las encías y caries.

Se recomiendan una buena higiene bucodental y una alimentación equilibrada, ambas medidas son fundamentales para prevenir problemas bucales y ayuda a determinar la salud dental y general del bebé.

Acudir a revisiones al odontólogo para evaluar y analizar si hay algún problema en las encías y dientes es fundamental antes y durante el periodo de gestación. Hay que estar en alerta si las encías están inflamadas o sensibles, si sangran o si tiene la impresión de que los dientes se están moviendo, ya que puede ser síntoma de padecer algún problema periodontal.

En este caso, hay que acudir inmediatamente a su odontólogo porque estas enfermedades pueden presentar un mayor riesgo de nacimientos prematuros.

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