En un partido lleno de emociones, empató 2-2 con Brown de Adrogué. Gracián Y Moreira marcaron los tantos de San Martín. Quedó a 10 del escolta y lo espera el sábado en La Ciudadela.

Lo ganaba. Lo perdía. Lo terminó empatando. En el primer tiempo pudo haber liquidado el pleito; en el complemento pudo haber quedado con las manos vacías.

No fue un puntazo, pero tampoco un puntito. Fue un punto. Y sirve para sumar una unidad, estirar el invicto a seis partidos y quedar a 10 de Brown de Madryn, que deberá visitar La Ciudadela el próximo sábado desde las 20 horas.

El Santo jugó bien, sobre todo en el primer tiempo, cuando a los 11 minutos se puso en ventaja con un buen gol de Leandro Gracián. 

El volante, que reapareció en el 11 titular, fue una de las figuras de la etapa y le dio juego a un Santo superior al rival que llegaba con la misma necesidad de ganar.

Sin embargo, la historia comenzó a cambiar sobre el final del primer tiempo, a los 38, cuando Alexis Ferrero cometió penal y le permitió a Juan Olivares cambiarlo por gol para establecer el empate antes del descanso.

En el complemento el local arrancó mejor y hasta logró dar vuelta la historia a  través de Brian Gómez, uno de los ingresados que superó a César Taborda y marcó el 2-1 a los 33 minutos. 

Pero San Martín sintió el golpe y fue con todo por el empate, logrando su cometido gracias a Rodrigo Moreira, a siete del cierre. El defensor volvió a decir presente y puso el 2-2 definitivo. 

GP.

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