Por presuntas posiciones adelantadas, Germán Delfino invalidó el empate parcial de los tucumanos y la ampliación del marcador para el "Millonario". ¿Eran offside?

Las acusaciones de incentivación y las habituales sospechas cuando se acerca la definición del torneo le sumaron un condimento especial al partido entre Atlético de Tucumán y River. Y además, lógico, pusieron en la mira a Germán Delfino, el árbitro del match, y a sus colaboradores. Y ellos, ya en el primer tiempo, no pasaron inadvertidos con dos jugadas para discutir y polemizar durante varias horas.

Con River ganando 1-0 gracias al gol de Moreira, la primera polémica de la noche se dio a los 27 minutos de juego, cuando Favio Álvarez arrancó hacia el área del Millonario a pura gambeta y asistió a Rodrigo Aliendo, quien definió ante la salida de Augusto Batalla. ¿Gol? No.

Mientras todo el estadio José Fierro lo gritaba, Ezequiel Brailovsky, el primer asistente, levantó su bandera señalando offside. Fino, finísimo pero posición adelantada al fin. Y el motivo por el que Delfino anuló la conquista y dejó a los tucumanos al borde de un ataque de nervios.

Aunque eso no fue todo. Cuando faltaban tres minutos para el final de la primera parte, River llegó triangulando entre Rojas, Driussi y Martínez, quien la metió adentro para que Alario, solito y solo, la empujara ante el achique de Luchetti. Pero (sí, otra vez pero), esta vez fue Sergio Zoratti, el segundo asistente, quien anuló la acción.

Sin embargo, a diferencia de la jugada de Atlético, Alario pica bien habilitado cuando parte el pase de su compañero.

Dos jugadas para discutir. Y para darle un poco más de calentura al partido.

G.I

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