Cuántas veces te preguntaste si llevabas la lata de arvejas del súper porque estaba golpeada. O dudaste del contenido real del alimento. Acá, algunos consejos clave para saber qué hacer con la latita.
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1 Mito. Los alimentos enlatados no conservan sus propiedades nutrimentales

Realidad. Los alimentos enlatados conservan muchas de las propiedades nutrimentales de los alimentos por más tiempo. Por ejemplo: Las arvejas o chícharos refrigerados pierden 77% de la vitamina C en un periodo de 7 días, mientras que enlatados se conservan durante más de 3 años

2 Mito. Los alimentos enlatados tienen conservadores

Realidad. Los alimentos enlatados no contienen conservadores artificiales, el calor y el sellado al vacío son el método que permite su conservación.

3 Mito. Los alimentos enlatados contienen plomo

Realidad. Se cree que debido a la soldadura que se usa para sellar las latas, éstas podrían contener plomo; no obstante, actualmente los productos enlatados sólo son cerrados herméticamente y con soldadura eléctrica, por lo que no hay manera de que contengan plomo.

4 Mito. Una lata abollada o maltratada debe desecharse

Realidad. Hay latas que cuentan con un recubrimiento interno hecho de un barniz flexible que protege el contenido. Si la lata sufre algún golpe y se abollar, los alimentos no entran en contacto con el metal ni alteran su sabor.

5 Mito. Las latas no son amigables con el medio ambiente cuando se desechan

Realidad. La descomposición de una lata de acero tarda de 3 a 10 años, mientras que otros materiales como el plástico y el vidrio pueden tardar hasta 1000 años en descomponerse. Al desecharse, las latas de acero inician su proceso de oxidación, permitiendo reincorporar al ecosistema las propiedades de sus minerales.

GP.

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