Hay más de 190.000 personas infectadas. Según los datos, 1.265 personas, la cuarta parte de ellas niños, ya han muerto por la enfermedad.

El nuevo brote de cólera que surgió en Yemen a finales de abril sigue expandiéndose y probablemente llegue a afectar a más de 300.000 personas en septiembre, advirtió hoy el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).

Hasta el momento, más de 190.000 personas están infectadas, informó la representante de Unicef en Yemen, Meritxell Relano, en videoconferencia con periodistas en Ginebra. Según sus datos, 1.265 personas, la cuarta parte de ellas niños, ya han muerto.

La expansión del cólera ha sido propiciada por el colapso de la infraestructura sanitaria Yemen como consecuencia de la guerra civil que vive el empobrecido país árabe desde 2014. Relano advirtió de que Unicef no puede atender a todas las personas necesitadas en Yemen debido a la falta de recursos.

Ademas, la mayoría de la población no cuenta con suficiente abastecimiento de víveres. "Yemen está al borde de la hambruna. Más de 17 millones de personas, dos tercios de la población del país, no sabe dónde conseguir su próxima comida", dijo en Ginebra la portavoz del Programa Mundial de Alimentos (PMA), Bettina Luescher.

Este mes, el PMA intenta entregar ayuda alimentaria a 6,8 millones de personas en Yemen, pero casi la mitad de ellas tendrán que arreglárselas con raciones reducidas, admitió Luescher.

La Oficina del Alto Comisionado para Derechos Humanos de Naciones Unidas ha contabilizado la muerte de 4.971 civiles a causa del conflicto en Yemen desde marzo de 2015.

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