Nicolás Gómez dio detalles de la represión que vivieron durante el desalojo de la planta por la parte de Infantería y de la policía. Adelantó que trasladarán la protesta a Mar del Plata.


 

En diálogo con LV12, Nicolás Gómez, delegado de los trabajadores de Pepsico, contó los momentos de tensión que vivieron tras ser desalojados por Gendarmería Nacional e Infantería de la planta de la empresa multinacional Pepsico, ubicada en Florida, partido de Vicente López, que estaba ocupada por trabajadores que se quedaron sin trabajo tras el cierre del establecimiento, el 20 de junio último.

"Salimos todos pacíficamente cuando comenzamos a ver que ingresaba el grupo G.A.D (Grupo de Apoyo Departamental de la Policía de Buenos Aires) e Infantería. Nosotros negociamos salir pacíficamente y que no nos peguen, entonces vemos que entra Infantería por la parte de atrás, comenzaron a amenazarnos que nos iban a moler a palos porque estaban muy enojados, entonces ahí tuvimos que subir a otro techo que estaba más alto y empezar a negociar desde arriba por miedo a que nos peguen", relató el dirigente. 

Denunció que "uno de los policías rompió un caño de gas a propósito para que bajemos, entonces comenzamos a exigirle que entren Nicolás del Caño, Myriam Bregman para que nos puedan ayudar porque ellos esperaban que bajásemos para molernos a palos", reiteró. 

"Podría haber sido una tragedia", advirtió Gómez al contar que "comenzó a salir gas para todos lados y estábamos nosotros ahí. Una compañera se descompuso ahí arriba, le afectó bastante, a nosotros por suerte no tanto, negociamos para que baje ella primero y otro compañero más que se puso mal que lo tuvieron que internar", contó.

El referente de los trabajadores dijo que tras el cierre de la planta "nadie se acercó. Nosotros nos acercamos a la jueza de San Isidro para negociar, para poder hablar, y sin embargo no dio marcha atrás", señaló. 

"Se acercaron solamente Infantería y la Policía a molernos a palos", remarcó. 

En cuanto a la continuidad del plan de lucha, adelantó que "ahora estamos en asamblea y nos vamos a trasladar la protesta a la planta de Mar del Plata".

Pepsico cerró su planta de Florida, donde se fabricaban snacks salados, porque era "inviable" por "cuestiones logísticas y operacionales". Más de 500 personas se quedaron sin su fuente laboral. Según la empresa, la decisión es "inamovible", "irreversible". La multinacional operará desde su planta ubicada en Mar del Plata, pero esa sucursal no absorberá a los trabajadores cesanteados. Según explicaron fuentes de la empresa, "tomarán trabajadores de la zona".

En la fábrica trabajaban 691 personas: 155 que realizaban tareas administrativas fueron relocalizadas en otras oficinas, pero el resto -536 personas- quedó sujeto a aceptar o no las condiciones de indemnización que negoció la compañía con la Lista Verde, que responde a la conducción del sindicato de alimentos, en manos de Rodolfo Daer.

Quienes no aceptaron la indemnización decidieron llevar adelante medidas de fuerza: desde marchas en el centro porteño hasta la toma de la planta. La Agrupación Bordó, mayoritaria en la comisión interna en Pepsico y opositora a la Lista Verde, no apoyó la negociación por la indemnización.

G.I

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