Tras los incendios que se registraron en la zona cercana al aeropuerto Benjamín Matienzo y en El Bracho, el titular de Defensa Civil, Fernando Torres, contó de qué manera están trabajando desde el organismo, al tiempo que advirtió que es alarmanete el número de denuncias que se están recibiendo en comparación con años anteriores.
"La situación es lamentable, pero nos tienen acostumbrados en este período, en esta época del año para Tucumán que estamos en la estación seca. Después de estas heladas que hemos sufrido en estas últimas semanas como consecuencia este material que es la pastura, producto de la actividad agropecuaria, ya es un recurso, es una carga de fuego, es un material que es proclive a generar incendios", explicó.
El funcionario indicó que "este es el período donde Defensa Civil, como otros organismos también, participan en la prevención y control del fuego y tenemos gran actividad".
En este sentido, informó que "a través del 103 recibimos las denuncias, y de acuerdo a eso organizamos los operativos para llegar, ya sea a hacer controles preventivos, o si es necesario trabajar ya para la extinción de los incendios".
En cuanto al número de denuncias recibidas en lo que va del mes, dijo que "la verdad que hemos tenido este fin de semana días que han superado los 20 denuncias. En total, si sumamos los basurales, estamos arriba de las 20 a 25 denuncias que recibe por día. Si bien la sumatoria no es mucha porque está atrasada la quema si uno hace un comparativo, pero como días, este fin de semana ha sido muy importante en denuncias", advirtió.
Torres explicó que para llevar a cabo esta práctica "el tiempo es muy importante. Si se mantiene húmedo o nublado no facilita la propagación del fuego, así que dependemos mucho de las condiciones del tiempo".
En cuanto a la metodología que se sigue tras acudir a los operativos, el ingeniero indicó que "todas las denuncias que quedan registradas en el 103 se derivan al área de Fiscalización Ambiental, donde hacen las actas que corresponden a los propietarios para que se penalice y si es necesario se deriva a la justicia".
Para finalizar, Torres cargó la responsabilidad contra los dueños de los campos. "El productor no se preocuopa en proteger su campo, si bien ellos dicen que no son los generadores de estos incendios, pero tampoco hay una preocupación de evitar la quema. Evidentemente lo que se está quemando no tiene valor, y en algunos casos se entiende que le puede llegar a facilitar el proceso o la carga que significa la cosecha, o sea que todo indica de que no les interesa mucho. En muchos casos seguramente no son ellos los que generan los incendios, pero se puede sospechar quienes son los iniciadores de estos incendios que después pagan las consecuencias la comunidad", remarcó.
Deliberada o accidental, la quema de cañaverales y pastizales se ha convertido en esta época en una tradición, de la cual no podemos precisamente enorgullecernos.
G.I

