Rememorando el viejo éxito de Franco Bagnato, "Gente que busca Gente", el programa "Toco y paso", logró contactar a familiares que habían perdido comunicación desde hacía muchos años, y que tras estériles búsquedas, habían perdido la esperanza de reencontrase alguna vez. Ahora podrán concretar el deseo de su padre que era reunirlos de nuevo en Tucumán, su provincia natal.

Los que aman la radio, son fervientes creyentes de su magia y hablan de “La magia de la radio”. Una frase, una idea, que sintetiza de un modo maravilloso una característica esencial de este medio de comunicación.

La radio transmite palabras, sensaciones, imágenes y pensamientos. La palabra y todas sus implicancias son las que hacen que la voz de alguien pueda reencontrarse, a través de la magia de la radio, con otra que se encontraba vaya a saber dónde. Que esa voz viajara por el aire, a través del éter, resulta, necesariamente, asombroso.

La inmediatez, la imaginación, la cercanía con la gente, el lenguaje propio de la voz componen “la magia” de este medio, de esa fiel compañera que no le teme a los nuevos medios, a las nuevas tecnologías, a las nuevas formas de ver y de escuchar.

Más allá de cumplir su principal función que es la de informar, la radio es servicio, actualidad, humor y música.

La magia y el servicio se conjugaron esta vez para gestar encuentros, sí, encuentros entre personas que debieron alejarse por circunstancias de la vida, y que hoy, rememorando aquel éxito de "Gente que busca Gente", pudieron reencontrarse a través de LV12.

El pasado lunes, desde Las Breñas, Chaco, se comunicó Norma Romano, con la producción del programa "Toco y Paso", conducido por Fernando Pasos, Marcelo Alcorta y Giselle Arenas. En la oportunidad, la mujer pidió que quería salir al aire para hacer un pedido especial.

En realidad, su pedido era particular, singular, porque buscaba dar con el paradero de familiares que desde hacía muchos años no veía y de los cuales había perdido su rastro. Todo surgía a partir de un deseo de Francisco Adán Gómez, su padre que ya hacía un tiempo había fallecido.

Norma manifestó que ansiaba encontrar a los hijos de Matías Nicolás Gómez, el hermano de su padre. Buscaba a sus primos hermanos porque sabía que su tío también ya había muerto.

Los micrófonos de LV12 se pusieron a disposición de Norma, quien dio a conocer su búsqueda, su anhelo y el de sus otros dos hermanos que se radican en Buenos Aires.

"Yo busco a mis primos que serían Dominga, Juan, Adolfo y "Pelado", como le dicen, ellos son mis primos a los que estamos buscando", comenzó contando Norma al aire.

Pero toda historia tiene un comienzo, y a eso se remitió la mujer al relatar que su padre perdió contacto con su familia cuando se fue a vivir a Chaco. Esa partida los distanció, pero más aún la coyuntura, la situación y la realidad que el destino les tenía preparado.

"Mi papá se llamaba Francisco Adán Gómez que se vino al Chaco y no volvió más por la situación de él, no pudo volver a ver jamás a su familia. Ellos eran de Burruyacu. Mi abuelo se llamaba Eleucadio Gómez y trabajaba en los puestos de Los Posse que hoy ya no existen más, pero yo sé que hay gente que sabe dónde queda", afirmó Norma, con la certeza de que sabía que alguien se comunicaría y le diría algo sobre su familia, teniendo en cuenta los datos que estaba dando al aire. 

Sin perder tiempo, y con las esperanzas puestas de que la radio todo lo puede, expresó: "no sabe la necesidad que tengo de encontrar a mis primos porque el deseo de mi papá fue verlo a su hermano, pero nunca lo pudo hacer porque su situación era humilde. Por eso nos queremos encontrar con ellos", insistió la chaqueña por adopción.

Este no era el primer intento en reencontrase con sus familiares, ya lo habían intentado en el mes de marzo cuando vinieron a Tucumán, pero en aquel momento la búsqueda fue infructuosa.

"Yo vivo en Las Breñas, Chaco, y mis hermanos en Buenos Aires, pero estamos todos juntos", aclaró, al tiempo que relató que "en marzo fuimos a Tucumán a buscarlos. Fuimos a Burruyacu y a El Cajón, pero no tuvimos suerte, y como estuvimos poquitos días no pudimos seguir con la búsqueda. Por eso le pido a la gente que me pueda aportar un dato que se comunique a la radio porque la alegría más grande sería cumplir el deseo de mi padre", subrayó.

El diálogo ameno y cordial que mantuvieron Fernando y Norma, sumada a la historia de vida que comenzaba a tomar forma, hizo que la siesta comenzara a despertarse de su aletargamiento.

Un simple contacto telefónico se convirtió en una promesa porque Norma llegó a decir que de "tener noticias, viajamos urgente para allá a encontrarnos con ellos. Ojalá que Dios nos ilumine y ustedes nos den una gran ayuda. No sabe lo que sería cumplirle el deseo de mi padre", confesó, complacida por el tiempo que le concedió la radio, y colmada de fe porque ella en su interior sabía que encontraría a sus seres queridos.

La respuesta no se hizo esperar. Los oyentes ávidos de escuchar historias como las que están acostumbrados a ver en la ficción, prestaron atención al pedido, y 48 horas más tarde alguien se comunicó. Fue Daniela Gómez, hija de Adolfo Gómez, uno de los primos de Norma, comentando que a través de otras personas que habían escuchado el programa se dio con esta grata sorpresa, que era reunirse y conocer a aquellos familiares que la vida los había distanciado.

El día llegó, y la magia de la radio pudo materializar esa búsqueda.

La producción puso al aire a los primos Norma y Adolfo, que se habían visto por última vez cuando ella tenía tres años y él, cinco. 

Antes de escuchar la voz de su pariente, la chaqueña se mostró emocionada, hasta dijo estar por desfallecer. "Estoy medio desmayada, es una alegría profunda la que tengo, teníamos fe", fueron sus primeras palabras en su contacto con Fernando Pasos. Minutos después, llegó la comunicación tan esperada.

-Hola Norma, yo soy hijo de Matías Nicolás Gómez. De esta manera, se presentaba con cierta cautela Adolfo, uno de sus primos. 

A lo que Norma respondió con exclamación: ¡Me muero! Yo soy hija de Adán Francisco Gómez, te acordás de él?, lo interrogó colmada de emoción.

"Cuando yo tenía 5 años años, más o menos, hemos ido al Chaco con mi papá, a Las Breñas puede ser?, él me llevó a pasear para ahí", le contó el hombre, que seguía expresándose con cierta prudencia y sin permitir que las emociones lo hicieran salir de su eje. 

Preocupada por saber todo, y con el miedo de volver a perder cualquier tipo de comunicación, Norma no dejó de interpelar a su primo. ¿Dónde vivís vos?.

"Nosotros vivimos en Barrio Sur, en la avenida Alem al 2300, en San Miguel", respondió, a lo que su prima le comentó que "en marzo fuimos a Tucumán con mis tres hermanos, en la camioneta nuestra, a Burruyacu y El Cajón, los buscamos por todos lados y no los pudimos encontrar".

Adolfo le aclaró que su familia vivía en "El Naranjo, departamento Burruyacu, pero ya hace muchos años que estamos todos acá, en la ciudad".

La charla podía extenderse quizás durante todo el día, había tanto por contar, por saber, por conocer, pero los tiempos en los medios "son tiranos" y la radio no está exenta a este dicho.

Fernando tuvo que intervenir en el diálogo y decirles que desde la producción le proporcionarían el número de teléfono de ambos para que estuvieran en contacto.

Norma no dejaba de expresar su gratitud y sensibilidad. "No sabe la alegría y cuánto les agradezco. Ya iré a Tucumán a conocerlos a ustedes también", se comprometió, recordando que vendría tan pronto como pudiera a reencontrarse con sus parientes. 

"Nosotros viajaremos apenas podamos. Estábamos esperando esto para que vayamos a conocerlos, y también iremos a agradecerles a ustedes personalmente por lo que hicieron", reiteró.

La emotividad se apoderó del estudio y los oyentes se hicieron eco de la historia porque quizás muchos tienen o pasaron por una historia parecida. Pero Fernando, quien desde un primer momento fue quien escuchó el pedido de Norma sabía que ese pedido iba a concretarse.

"Cuando te atendimos dijimos: "la radio también es servicio, vamos a intentarlo y esta vez lo logramos, y fue con éxito. Me siento como Bagnato (Franco), realmente qué lindo, parecemos uno de los primos", cerró con una mezcla de sonrisa y emoción.

Y la radio es eso, es donde se mezclan todos los sentimientos, es un medio de comunicación que se caracteriza por su profundo impacto social y por su variedad de lenguaje. Es el medio de lo invisible, pero que hace visible todo a través de los profesionales de la palabra, que utilizando distintos recursos, llegan a que los oyentes puedan crear en sus mentes las historias que se cuentan y reconstruir la realidad a través de lo que se informa.

Como citábamos al principio, la radio es un servicio esencial para la comunidad porque intenta promover el pluralismo, la participación ciudadana, interactuando con los que están del otro lado. De esa forma, la magia se transmite, se transporta y se transforma en realidad.

Ejemplo de esa materialidad es el reencuentro de esta familia, que pronto volverán a verse, a abrazarse, a llorar y a recuperar el tiempo perdido, y LV12 volverá a ser testigo de ese instante.       

G.I

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