Un estudio reciente reveló que la app atrae a personas con baja autoestima.

Tinder, la app que en Argentina ya generó más de 2,5 millones de “matches” (coincidencias entre personas que se gustan) atrae a quienes tienen baja autoestima. Según un estudio que realizaron investigadores de la Universidad de North Texas, los usuarios de esta red social sienten vergüenza corporal y estados de ánimo negativos.

Argentina figura como el segundo país de la región que cuenta con más usuarios activos. Se ubica después de Brasil, que lidera el mercado junto a Estados Unidos, Inglaterra, Francia y Canadá. Se estima que, a nivel mundial, más de 50 millones de personas usan la red social.

De acuerdo a datos del estudio, los usuarios de la app tienden a tener una autoestima más baja que quienes no la utilizan con periodicidad. Uno de los principales motivos es la constante mirada juzgadora de los usuarios de Tinder, que aceptan o rechazan candidatos en función de las fotos y, a veces, de una breve descripción. Los investigadores plantearon que este tipo de juicio podría resultar significativo para los usuarios.

Aunque puedan diferir en sus modalidades y “targets”, las aplicaciones de citas funcionan todas en forma más o menos similar. Una vez que uno las descarga en el teléfono y se subscribe a ellas creando, con fotos y datos personales, su propio perfil, tiene la posibilidad de ver los perfiles de otros usuarios seleccionados por el sistema en función de nuestros intereses, ubicación geográfica o entorno social. De ese modo cada quien elige a aquellas personas que les resultan atractivas, y cuando éstas lo corresponden se abre un canal de diálogo entre ambos para que comiencen una relación.

Con un universo de usuarios que tienen en su gran mayoría entre 18 y 34 años de edad, el fenómeno de las apps de citas resulta especialmente notable en nuestro país, uno de los que más ha incorporado esta nueva herramienta de “levante” a nivel mundial. Para darse una idea de lo que eso significa basta considerar que sólo las usuarias y usuarios argentinos revisan 15 millones de perfiles por día en busca de la pareja ideal.

De la investigación participaron 1.044 mujeres y 273 hombres (principalmente, estudiantes universitarios) quienes debieron completar unos cuestionarios relacionados con el uso de la red social, así como sobre su imagen corporal, factores socioculturales, objetivación percibida y bienestar psicológico.

Del total de los involucrados en el estudio, el 10% usaba Tinder y, coincidentemente, tanto los hombres como las mujeres de este grupo reflejaron una menor satisfacción en relación a sus cuerpos.

“Encontramos que estar involucrado activamente con Tinder, independientemente del sexo del usuario, estaba asociado con la insatisfacción corporal, la vergüenza del cuerpo, el monitoreo corporal, la internalización de las expectativas sociales de la belleza, comparándose físicamente con otros y la confianza en los medios de comunicación para la información sobre la apariencia y atractivo “, dijo Jessica Strübel, líder de la investigación.

Los resultados indicaron que los hombres están tan afectados por la baja autoestima como las mujeres. Incluso, en algunos casos, los porcentajes son mayores.

“Aunque las intervenciones actuales de la imagen corporal se han dirigido principalmente a las mujeres, nuestros hallazgos sugieren que los hombres son afectados igualmente y negativamente por su participación en las redes sociales”, señaló la especialista.

Tinder se lanzó en 2012, es la aplicación social líder en el mundo para conocer personas, con fines amorosos. Está presente en 196 países. En 2015 la compañía introdujo Tinder Plus, que ofrece a los usuarios herramientas premium. Cada día se producen 26 millones de coincidencias.

Las apps de citas (esas aplicaciones que se descargan en el teléfono para encontrar pareja) han venido revolucionado la forma en que hombres y mujeres se acercan hoy. En principio, el “levante” ha pasado de ser una actitud circunscripta en general a los fines de semana en bares y boliches a una constante que no tiene horario ni lugar. De hecho, en lugar de “salir de levante” hoy suele hablarse de “buscar a alguien” con quien salir.

El uso de las aplicaciones de citas ha tendido a su vez a equiparar aun más la iniciativa del levante entre hombres y mujeres. Y es que si bien al principio se advertía cierto reparo por parte de ellas a mostrarse como usuarias (lo que podría leerse como “solteras interesadas en conocer hombres”) ese prejuicio desapareció a tal punto que hoy el 48% de quienes recurren a Tinder -una de las redes más populares en todo el mundo- son mujeres.

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