Lo dijo Julio Colombres, uno de los referentes del Centro Azucarero Argentino (CAA), quien consideró que la ordenanza municipal aprobada por la Ciudad de Córdoba "forma parte de un proceso de disgregación de la Nación que preocupa muy mucho". Reunión en Casa de Gobierno.


 

El titular del Centro Azucarero Regional Tucumán (CART), Julio Colombres, se manifestó en contra de una Ordenanza Municipal aprobada por el Concejo Deliberante de la Ciudad de Córdoba que prohíbe a los establecimientos gastronómicos tener azúcar a la vista de los consumidores en bares y restaurantes.

El vocal del Centro Azucarero Argentino (CAA) sostuvo que "la ciudad de Córdoba tomó un camino muy peligroso contra los antecedentes que existen de establecer una medida restrictiva para un producto en función de situaciones que se dan en los supuestos de un exceso de consumo. Cualquier producto que sea consumido en exceso puede ser perjudicial, pero de ahí a establcer restricciones a un producto suena más bien a un cuestiónn ideológica o a estar a favor de otros endulzantes que no dan trabajo en la Argentina". 
 
El industrial azucarero "no entiende la lógica de una intendencia en dónde toma estas decisiones de hacer como que poner azúcar sea una especie de pecado. Lo que sí entiendo que para Tucumán y para todo el norte argentino es una potencial amenaza a uno de sus sectores económicos que más trabajo da y que ingresa a la provincia miles de millones de pesos por año, con lo cual espero que el gobierno de la Nación ponga la cosas en su lugar porque esto creo que está fuera de lo que sería el orden constitucional argentino. Además, forma parte de un proceso de disgregación de la Nación que preocupa muy mucho".

Colombres confirmó que participará de la reunión a la que asistirán industriales, cañeros y representantes sindicales de los obreros del surco prevista para hoy, a las 11, en Casa de Gobierno. 

"Es una restricción medio traída de los pelos, me parece muy llamativa y no tiene explicación en realidad", afirmó el empresario.

La ordenanza lleva como tema el "uso responsable del azúcar" y en su punto más importante equipara al azúcar con la sal en bares y restaurantes: ya no estará el azucarero ni los sobrecitos en la mesa, de libre disponibilidad. Como ocurre ya desde hace años en la capital cordobesa con los saleros, habrá que pedírselos a los mozos y empleados del local.  

Entre los fundamentos del proyecto se destaca la intención de promover un consumo cuidado del azúcar. Es por esto que todos los locales deberán exhibir en un lugar visible a los clientes un cartel con la leyenda: "El consumo excesivo de azúcar es perjudicial para la salud".

G.I

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