El arzobispo emérito y administrador diocesano de Tucumán, cardenal Luis Héctor Villalba, expresó su confianza en que “el camino episcopal que iniciará monseñor Carlos Sánchez este viernes 13 de octubre servirá para renovar el ardor misionero en la Arquidiócesis de Tucumán”.

El arzobispo emérito y administrador diocesano de Tucumán, cardenal Luis Héctor Villalba, expresó su confianza en que “el camino episcopal que iniciará monseñor Carlos Sánchez este viernes 13 de octubre servirá para renovar el ardor misionero en la Arquidiócesis de Tucumán”. 

“Los tucumanos vamos a vivir una Iglesia en salida permanente, como nos pide el papa Francisco”, aseguró en declaraciones a Radio María. 

El purpurado definió al futuro arzobispo como “un sacerdote muy apostólico, misionero y muy cercano a la gente y también a sus hermanos en el presbiterio” y sostuvo: “Creo que monseñor Sánchez va a hacer un gran trabajo pastoral”. 

“En Tucumán estamos rezando mucho para este inicio de camino pastoral. Gracias a Dios el nombramiento del padre Carlos fue muy bien recibido por el pueblo tucumano”, manifestó. 

El arzobispo emérito reveló: “Vivo aquí con una hermana que también se vino de Buenos Aires y traje los restos mortales de mis padres. Decidí quedarme a vivir definitivamente en San Miguel de Tucumán”. 

Por otra parte, el cardenal Villalba advirtió que “esta provincia está muy empobrecida. Falta trabajo auténtico, genuino, las personas viven de un subsidio o de algo que le dan. Hay mucho trabajo en negro. Todo este panorama hacen que la pobreza y la indigencia en Tucumán sean muy grandes”. 

“La droga también está haciendo mucho daño, especialmente a los jóvenes, pero la Iglesia tucumana está trabajando muy bien en esto con una Fazenda y un Hogar de Cristo. Yo sueño con que, en algún momento, esto comience a revertirse”, agregó.

G.I

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