Los especialistas creen que la ventas podrían bajar si no se implementa la medida.

El Gobierno Nacional presentó la semana pasada la reforma tributaria, la cual establece, en uno de sus puntos, la eliminación del impuesto interno para los autos 0 kilómetros de media gama, algo que en un principio podría hacer bajar el precio de los vehículos. 

La posibilidad de un menor valor puso en alerta al sector, que creen que estas expectativas podrían llevar a paralizar las ventas hasta que la reforma tributaria sea tratada por el Congreso de la Nación y de ser posible, aprobada. 

Por esta razón, el Gobierno analiza seriamente eliminar este impuesto por decreto, de manera inmediata. En la actualidad, el impuesto interno a los autos grava con un 10% (la tasa efectiva es de 11,1%) los autos de $ 380.000 o más, y con un 20% (25% efectiva) para los vehículos de más de $ 800.000. 
 
El impuesto interno no afecta la exportación y se cobra en terreno comercial (se suma al precio con los gastos y rentabilidad de las concesionarias). Hoy lo pagan algunas versiones de los modelos SW4 (Toyota), Vito (Mercedes), HR-V (Honda), Focus III (Ford), Fluence (Renault), C4Lounge (Citröen), 308 (Peugeot) y el Cruze II (Chevrolet). Su quita podría traer algunas alzas de precios en estas versiones, ya que estaban "topeadas" para evitar el impuesto. En cambio, en el sector creen que la fuerte competencia, las importaciones y la propia reforma tributaria traerán bajas de los valores al público. 

"Lo ideal es sacar el decreto cuanto antes, porque el consumidor espera los cambios y eso puede generar una menor demanda hasta tanto se publique o salga la ley", advirtieron desde las concesionarias.

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