Cualquier música, con tal de que tenga buena melodía, puede ser beneficiosa para el niño, y hablamos de estilos que pueden ir desde la salsa hasta el pop, aunque debe ser armónica y agradable, canciones sencillas y alegres sin sonidos discordantes.

La música es uno de los elementos más importantes en la vida de cualquier persona. Es algo que nos acompaña desde nuestra más tierna infancia. No en vano, cada vez son más los padres que hacen uso de la música para sus bebés. Y es que no podemos dejar de recordar lo beneficiosa que resulta para los niños.

¿No hemos experimentado nunca el efecto calmante que produce en los bebés las canciones de cuna y las melodías suaves? Los expertos recomiendan a los padres que, ya incluso a partir del sexto mes de embarazo, dispongan al bebé alrededor de un ambiente musical, con melodías lentas y de sonidos claros.

¿Solo música clásica y canciones de cuna?
En este sentido, de todos es sabido que la música clásica es una de las mejores para estimular a los bebés de menos de 6 meses. Y, dentro de la misma, tienen especial incidencia las composiciones de autores como Mozart o Vivaldi. Pero también hay que señalar que las suaves melodías de una canción de cuna servirán para el mismo fin.

Sin embargo, no solo hay que alimentar de música clásica al bebé. Cualquier música, con tal de que tenga buena melodía, puede ser beneficiosa para el niño.Y estamos hablando de estilos que pueden ir desde la salsa hasta el pop. Eso sí, en la medida de lo posible debe ser una música armónica y agradable, canciones sencillas y alegres sin sonidos discordantes.

Esto quiere decir que estilos musicales como el rap, el heavy metal o el rock duro no serán muy beneficiosos para el bebé. De todas maneras, hay canciones de rock adaptadas con melodías para los más pequeños con las que se puede probar. Si a los niños les gusta, adelante.

Amén de estos estilos musicales, las típicas canciones infantiles son también ideales para los bebés de menos de 6 meses. Suelen ser canciones con melodías alegres, repetitivas, con rimas y estribillos que contienen ritmos y formas del lenguaje básicas para ir estimulando su inteligencia.

Fuente de diversión

A los padres se les suele recomendar que le canten canciones infantiles a los bebés o les ofrezcan sesiones de música clásica para estimular la mente. Al cantar con ellos lograremos fomentar su capacidad para el lenguaje, la comprensión de las palabras y su expresión. A partir de las seis o siete semanas, cuando los bebés ya son capaces de fijar un poco más la atención, la música se puede acompañar con gestos y mímica.

Desde bien temprano, el niño debe comprender que la música es fuente de diversión. Poco a poco intentará ir dando palmadas con las manos y dar sus primeros gritos acompañando la melodía. De esta forma, se convertirá para ellos en un juego estimulante en donde cobran protagonismo los sonidos y las expresiones corporales.

Fuente  hola.com

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