El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, presentó su segundo plan presupuestario, en un intento por cumplir con sus promesas de aumentar el gasto militar solicitando fondos para infraestructura, la construcción de un muro en la frontera con México y para combatir la epidemia de abuso de opioides.

 

 

El plan de presupuestario de 4,4 billones de dólares, que generalmente es considerado como una lista de sugerencias por parte del Congreso, probablemente será criticado por los conservadores, preocupados de que los republicanos estén adoptando un gasto deficitario.

La propuesta para el año fiscal 2019 incluye 200.000 millones de dólares para el gasto en infraestructuras y más de 23.000 millones de dólares en seguridad en la frontera y refuerzos migratorios. También considera 716.000 millones de dólares para gastos de programas militares y mantenimiento del arsenal nuclear.

En una apuesta para mostrar a los conservadores que el gobierno está adoptando cierta disciplina fiscal, el plan recomienda recortes en gastos no militares que podrían rebajar el déficit presupuestario federal en 3 billones la próxima década.

Los presupuestos presidenciales a menudo son ignorados por el Congreso, que tiene la autoridad constitucional para decidir los niveles de gasto.

La solicitud de presupuestos va al Congreso tan solo días después de que Trump firmase un acuerdo bipartidista de gasto forjado por legisladores que aumentará el gasto doméstico en 300.000 millones de dólares en dos años - incluyendo 165.000 millones de dólares en gasto para defensa y 131.000 millones de dólares en gasto doméstico de carácter no militar.

El presupuesto también buscará unos 13.000 millones de dólares en nuevos fondos durante los próximos dos años para combatir la epidemia de los tratamientos con opioides.

(Reuters) - 

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