El animal era propiedad de la familia. Luego de lo ocurrido fue sacrificado.

El menor ingresó al hospital Zatti de Viedma en un estado delicado producto de la mordida de un pitbull. Las lesiones gravísimas se concentraron en la cabeza, provocándole fracturas de cráneo, maxilar y órbita ocular. Además presentaba un grave compromiso de uno de los glóbulos oculares, entre otras lesiones en el rostro.

El niño fue mordido por el perro el domingo pasado en la zona del Hípico de San Antonio Oeste, donde la criatura vive junto a sus padres. También convivía con ellos el animal que luego del hecho fue sacrificado.

Según trascendió, el padre del chiquito se dedicaría a cuidar caballos en ese mismo predio de la ciudad.

La complejidad de las lesiones sufridas por el nene generaron que del hospital fuera trasladado al Zatti de Viedma. En este último nosocomio lo atendieron un cirujano, un neurocirujano y un oftalmólogo, quienes le brindaron las primeras atenciones. También se le practicó una tomografía que certificó la cantidad y gravedad de las lesiones sufridas.

Ante ese cuadro gravísimo, los profesionales compensaron al niño y lo derivaron en forma urgente en un vuelo sanitario al hospital Garrahan de Buenos Aires, en la madrugada del lunes y poco después de recibirlo en el Zatti.

Según trascendió el perro que mordió al niño era propiedad de sus padres. El hecho tuvo una gran repercusión en los medios de comunicación y de acuerdo a lo que pudo establecer este diario fue iniciada una causa por accidente doméstico desde la Policía y se dio intervención a la fiscalía de San Antonio Oeste y a la subsecretaría de Estado de Niñez, Adolescencia y Familia.

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