Vecinos se quejaron de la falta de limpieza, seguridad, pavimento en sus calles. Promesas de campaña que nunca se cumplieron.


A dos cuadras de la avenida Presidente Perón se levanta el Barrio Avellaneda 4, en el municipio de Yerba Buena. 

En tiempos de campaña a los vecinos les prometieron luz, cloacas, pavimento, en definitiva una vida saludable que nunca llegó a cumplirse. 

El móvil "LV12 en Tu Barrio" recorrió sus calles y habló con los vecinos, que indignados no se resignan a seguir viviendo en malas condiciones.

Lucía que vive en la calle 7expresó indignada que "hace dos años nos prometieron cambiar el narrio. Nosotros creímos en el intendente Mariano Campero, sin embargo hoy estamos desilusionados. Usted ve que aquí pasa un canal. Los matorrales son superiores a los dos metros y eso no crece de un día para el otro. Hace dos años que nadie los corta", graficó.

El canal a cielo abierto al que hace referencia la vecina corre frente a la calle 7 que es la que separa ese barrio con el recientemente entregado llamado Procrear.

Carmen, por su parte, recordó que "los vecinos son los que lograron que ingrese el colectivo. Aquí hay que caminar tres cuadras para llegar a Camino del Perú. Usted verá que esas 3 cuadras están muy difíciles de transitar por los matorrales que hay. Por allí los chicos que van a la escuela lo hacen en peligro permanente", explicó.

El barrio está delimitado de norte a sur por las calles San Francisco y República del Líbano. Esas calles están pavimentadas, pero las aguas servidas convierten las esquinas en piletas irrespirables que necesitan de un buen estado físico para poder cruzarlas. Darío, un joven de la calle 5, indicó que por ese motivo hicieron "notas a la Intendencia. El Intendente Campero dijo que iba a arreglar todo esto, pero pasa el tiempo y todo sigue peor, cuando llueve es difícil o imposible cruzar por las esquinas", contó.

Estela, otra vecina bastante irritada, expresó: "nos toman el pelo en la Intendencia. En elecciones nos dijeron que iban a mejorar el barrio, pero ahora cuando reclamamos nos dicen que nosotros somos un barrio peronista por eso no nos ayudan. Aquí vive gente y nos indigna que nos tilden de un partido para ayudarnos o no".

Antes de retirarse el móvil del lugar, Luis, vecino de la calle 5, dijo que "presentamos notas muchas veces. A mi hija la asaltaron y el ladrón salió de los matorrales. Es imposible transitar por allí. Queremos que nos escuchen y nos den soluciones. Es imposible vivir de esta manera".

El barrio Nicolás Avellaneda 4 sigue esperando respuestas. Las mismas que le prometieron los actuales funcionarios cuando estaban en campaña. Las mismas que hoy reclaman por el derecho de no necesitar afiliarse a un partido político para que les den respuestas.

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