El Pentágono puso en la mira lugares fundamentales como blanco de bombardeo a los que lanzaron 100 misiles, de los cuales 71 fueron interceptados.

Días después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazara con atacar Siria con proyectiles "bonitos, nuevos e inteligentes", este sábado su país, Reino Unido y Francia lanzaron más de 100 misiles contra ese país árabe, 71 de ellos interceptados por el escudo antimisiles sirio.

El secretario de Defensa de EE.UU., James Mattis, afirmó que los objetivos estaban específicamente asociados al "programa de armas químicas" del Gobierno de Bashar al Assad, cuya existencia había refutado la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ).

El Pentágono puso en la mira tres lugares fundamentales, que fueron evacuados hace días gracias a una advertencia de Rusia: un centro de investigación, un presunto almacén de armas químicas y un mando militar.

Localizado en la localidad de Barzeh, al norte de Damasco, los aliados occidentales sospechaban que en ese Centro de Estudios Científicos e Investigación se investigaba, desarrollaba y probaba armamento químico y biológico.

Según muestran las primeras imágenes de las secuelas del bombardeo, esas instalaciones resultaron seriamente afectadas y prácticamente inutilizables por el impacto de, al menos, dos decenas de misiles.

Una antigua base militar unos 25 kilómetros al oeste de la ciudad de Homs fue atacada porque se supone que albergaba armas químicas. El Estado Mayor de Rusia comunicó que el sistema de defensa antiaérea sirio derribó 13 de los 16 misiles lanzados contra esta locación.

Fuente: RT.

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