El fotógrafo Ronaldo Schemidt retrató al manifestante venezolano en llamas ajustando con destreza los parámetros de disparo.

No hay duda de que la fotografía de Ronaldo Schemidt, ganador del premio World Press Photo, es de una fuerza tan tremenda que hace imposible no reparar en ella. La imagen, como señaló el jurado, es relativamente clásica según los parámetros del fotoperiodismo. Pero también es toda una lección de técnica fotográfica.

Estamos ante una foto que cumple con la famosa frase de Robert Capa: “Si tus fotos no son lo suficientemente buenas es porque no te has acercado lo suficiente”. En este caso el fotógrafo estaba tremendamente cerca del sujeto fotografiado, el manifestante José Víctor Salazar Balza.

Lo sabemos porque según los datos de la captura fotográfica proporcionados por los organizadores del premio la foto fue disparada con un objetivo gran angular de 24mm, una distancia focal pensada para captar un gran ángulo de visión. Por lo que el fotógrafo prácticamente estaba encima del manifestante.

A la vez el uso del gran ángular proporciona dinamismo a la foto, pues estos objetivos tienden a acentuar las líneas de perspectiva. Como sucede en esta foto. Dónde el manifestante y las llamas forman un triángulo que dirige la mirada hacia la derecha de la foto.

La velocidad es un asunto clave. La foto fue captada ajustando el obturador a una velocidad muy rápida, 1/800. Por esa razón vemos las llamas ‘congeladas’. A pesar de que la foto parece estar hecha a plena luz del día por la iluminación que observamos, parece que esta elevada velocidad de disparo provocó una ligera subexposición.

Finalmente observamos con nitidez toda la escena, ya que a pesar de que la foto fue disparada con una cámara profesional, seguramente dotada de un sensor de fotograma completo, al ajustar el diafragma a f/7.1, el fotógrafo se aseguró de que no tenía que estar demasiado pendiente de enfocar con total exactitud, pues con esa abertura de diafragma se logra que la escena aparezca enfocada casi por completo al margen del área elegida para enfocar.

Merece la pena observar un detalle que a primera vista pasa inadvertido en la foto pero que es crucial. Se trata de la pistola que está pintada en una de las paredes. Otro aspecto a considerar es que probablemente esta foto haya sido captada disparando una ráfaga de fotos, algo que es casi imprescindible cuando se quiere captar una escena de acción como esta.

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