Por Patricia Acosta

No amaneció aún. Cae una leve llovizna, de esas que apenas mojan la calle y la dejan queriendo -nada que algún meteorólogo no haya vaticinado-. Los perros duermen ladridos de trasnoche y el gato de la vecina despereza su jarana y se desliza, sigiloso, por la enredadera. El olor a tostadas adivina el café con leche o el mate cocido antes de ir a la escuela. Las avenidas ya están pobladas de vehículos que van contra el tiempo para sellar el inicio de un día como cualquiera.

“Los primeros manifestantes ya llegaron a Plaza Independencia y cortan San Martín, frente a la Caja Popular de Ahorros (San Miguel de Tucumán)”, anunció la cronista por la radio. Otro día de bombas de estruendo, calles cortadas, nervios e intolerancia en medio de un tránsito insoportable.

-¿¡Hasta cuándo!? ¡Ya estoy patilludo de tanto corte y protesta!

-Ahora es la “marcha contra el tarifazo por la noche -por la dureza del ajuste que está matándonos el humor y la esperanza-, los de la Corriente Clasista y Combativa que cortan los puentes y las rutas. Acá en el centro, los de La Bancaria no se contentan con paralizar la actividad -pago a jubilados incluído- también se movilizan y no dejan pasar a nadie. Es como otra marcha de la bronca... o con bronca.

-Si, y después vendrá la marcha de mi bronca, de la tuya… así no se construye democracia, querida

-¿Ah no? ¿Y, según vos cómo se hace, bajando la cabeza para recibir el próximo golpe?

El bocinazo, que dolió como un disparo, quebró la discusión. En el cielo nublado, otra bomba de estruendo desparramó más confusión a la mañana.

La gente habla, opina, despotrica, contra unos y otros, todos los días. Los de la radio matizan, los de la tele muestran el final de las elecciones en Paraguay que ya tiene nuevo presidente: Mario Abdo Benítez ganó este domingo la contienda electoral en su país. En los diarios se lee sobre los saqueos en Nicaragua en medio de las protestas -por la crisis y la pobreza- y la represión que ya se cobró 27 vidas. Todo ello visto desde el particular punto de vista de la Argentina -país generoso y limpio (hasta al dinero se lo lava)-: con la perspectiva geográfica e ideológica de nuestra australidad.

-¿Viste que en el Congreso decidieron financiar el aumento del precio de los servicios? Podremos pagar en tres cuotas; algo es algo.

- Eso es pan para hoy y hambre para mañana. No seas ingenuo. Estos creen que somos tontos descerebrados. ¡No resolvieron nada, en encima nos cobrarán intereses!

Los diarios también incluyen crónicas coloridas para provocar risas, sonrisas y conciencia entre noticias policiales que ocupan, en cada edición, más espacio y gravedad.

-¡Dicen que los cinco changos que entraron a robar a esa familia del Barrio Lola Mora estaban armados hasta los dietes y encapuchados! Para mi que esos tipos sabían bien las características de esa gente y lo que había de botín en la casa.

-Decí que no los hirieron y pudieron llamar a la policía que terminó atrapándolos.

-Ya no se puede vivir. Yo tengo miedo hasta de ir a comprar el pan…

En las redes sociales se puede seguir el Juicio por encubrimiento del asesinato de Paulina Lebbos, cometido en Febrero de 2006 y también leer opiniones interesantes, banales, agresivas, descalificadoras y hasta alguna declaración de protesta con la última canción de Calle 13.

El Gobernador de Tucumán recibió al presidente Macri y, juntos,  inauguraron la reapertura de las exportaciones de limón al los EEUU. También estuvo en el inicio oficial de la zafra 2018.  El precio de la nafta aumento por enésima vez este año. Sigue la campaña contra del dengue con este calor que se resiste a darle paso al otoño. Los vecinos de Las Talitas volvieron a reclamar por las cañerías de agua potable rotas y los de la zona sur, por las calles en mal estado y la falta de desagües que transforma pozos en lagos de lodo con el agua de todo origen que corre cuesta abajo. También están los que denuncian basurales a cielo abierto, siempre por culpa de otro que se deshace de los reciduos a cualquier precio, incluso, el de contaminar la vereda del frente.


Lo extraordinario

¡Qué panorama señores! Nada nuevo en un nuevo día, paradoja cotidiana. Sin embargo, hubo algo que lo volvió extraordinario.

Un joven pateó -sin querer- una botella de gaseosa vacía que rebotó contra la pared de un negocio y fue a parar a mis pies. El muchacho pasó sin pedir disculpas -sin querer-. “Me traen a las patadas hace dos cuadras, podrías dejarme descansar en un cesto de basura”, me suplicó la botella (?). Bueno, tal vez lo diría si pudiera hablar. La levanté, busqué un tacho de residuos urbanos. Caminé 300 metros para encontrar los vestigios de uno, víctima de vándalos, hasta que, al fin, deposité el plástico en un tacho para que descanse en paz.

Más adelante, una mujer, caminaba con su perro por 25 de Mayo hacia el sur. Antes de llegar a Córdoba, el perrito, sujeto a su correa, se detuvo a hacer sus necesidades. Lejos de lo que uno puede esperar, la señora sacó una bolsita de su bolsillo, se puso en cuclillas y levantó lo que el perro hizo. Luego siguió su camino con toda naturalidad con la bolsita (con premio) en la mano izquierda.

El broche de oro la dio Benjamín. Ahí estaba, “con la ñata contra el vidrio”, con sus 80cm de altura, mirando, embelesado, el collar exhibido en la vidriera. Pantaloncito de jean arrugado en la botamanga que abrazaba sus zapatos negros; camperita de algodón sobre una camisa a cuadros y mochila al hombro. Despegó la nariz para adosar la frente y ver más de cerca la joya reluciente mientras su mamá terminaba de enviar un mensaje de texto.

-¿Te gusta?

-Si

Levanto los ojitos vivaces, inocentes a tanto ruido, desencuentros e inseguridad y dijo, en su media lengua: “Ese collar le quedaría muy lindo a mi mamá”

La madre se quedó con el dedo en el botón de “enviar”, se fortaleció de ternura, sucumbió en la mirada de su pequeño de casi 3 años y se extravió en los hoyuelos de su sonrisa. Perfila un caballero.

Lo extraordinario de lo cotidiano. Tal vez deberíamos detenernos un poco más en las pequeñas conductas que pueden empezar, al menos, con un cambio de ánimo.

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