Amante del fútbol, de la cultura y la música, el presidente de la Corte Suprema de Justicia se definió como "un ciudadano de Tucumán que tiene un compromiso con este país".


Hoy el "Cafe al Paso" se lo tomó con el presidente de la Corte Suprema de Justicia de la provincia, Daniel Posse, quien además de opinar del funcionamiento de la justicia y de su gestión en el alto tribunal, habló de sus gustos, su familia y sus hobbies.

Hoy conocemos el Lado B del abogado y de la principal figura del Poder Judicial.

Daniel Posse es el presidente de la Corte Suprema de Justicia de Tucumán. Con 59 años, Posse, el último de los tres vocales que nombró el tres veces el ex gobernador José Alperovich, reemplaza desde el 27 de noviembre del año pasado al presidente saliente, Antonio Gandur, y además preside la Junta Electoral.

Hagamos un repaso por el currículum de Posse.


Antes de conocerlo sin traje y corbata como suele vestir todos los días, Posse opinó sobre el funcionamiento de la justicia y la implementación del nuevo Código Procesal Penal que fue postergada para febrero de 2019.

Según el letrado, hay datos concretos sobre la percepción que tiene la socidad respecto al funcionamiento del Poder Judicial. "Hay datos estadísticos, más allá de lo que uno quisiera nosotros nos tenemos que manejar con la realidad y la realidad es que la percepción de la sociedad no es buena en términos en generales. Ahora hay un 35% de la gente que nunca entró al sistema judicial, pero eso también implicia que hay gente que ingresó, tomó contacto, y que confía, o sea que hay un alto grado de confianza", remarcó. 

Para Posse, el punto central sobre el que se debe trabajar es en la lentitud que existe en la justicia para resolver causas judiciales, "La demora hace que la gente se desilucione al no tener las respuestas esperadas sobre las decisiones que deben tomarse en cuanto a las causas que son importantes para efectivizar y lograr una justicia transparente". 

El ex secretario de Derechos Humanos destacó el avance que hubo en este sentido, y aclaró que trabajar en esta temática tiene una perspectiva amplísima. "La gente siempre lo vincula a la gente que delinque, pero, en realidad, implica  todos los derechos que los hombres tenemos, esto tiene que ver con derechos históricos, sociales y culturales", aclaró. 

Con respecto a la puesta en marcha del nuevo Código Procesal Penal sostuvo que "es muy interesante porque mejora el proceso penal". Aunque no dejó de admitir las falencias que existen para su aplicación. En este marco, señaló que un cambio de paradigma jurídico implica recursos económicos y humanos. "Faltan jueces, falta el nombramiento de la figura central que es el ministro de Defensa y la creación de nuevos cargos, junto con la generación de leyes complementarias para que sea efectivo", precisó. 

Su paso por la Defensoría del Pueblo lo termina definiendo, ya que en esa función tiene que estar al servicio de la comunidad. Y es así como se define él mismo "como un ciudadano de Tucumán que tiene un compromiso con este país".

Casado hace varios años, tiene cuatro hijos: uno de 31 años que es abogado, pero que ahora se dedica a la música; un politólogo que trabaja cerca suyo; una psicóloga y su hijo menor que está cursando la carrera de Abogacía. Además, tiene dos nietos, que para él son lo más preciado.  

Su padre, abogado y magistrado, falleció hace algunos años, pero le queda su madre, docente, quien le sigue enseñando cosas que en la profesión no se aprenden. 

"Mi madre fue docente como las viejas maestras. Ella es una docente no sólo para sus alumnos, sino para la vida", remarca con cierta emoción.  

Destaca el rol de la mujer al asegurar que al matrimonio siempre lo sotiene la mujer porque es la que genera las condiciones para que uno pueda desarrollarse en la vida. "La mujer es el sostén de la familia", subraya. 

En cuanto a la relación que mantuvo con su padre, recuerda que fue excelente. Fue de un continuo aprendizaje de "un hombre sencillo, trabajador y con un compromiso social muy fuerte".

"Mis padres son mi ejemplo", insistió.

En sus tiempos libres, cuenta que le gusta leer, pero que últimamente no lo hace asiduamente por el tiempo que le demanda la función pública. "A veces llevo el trabajo a casa", declaró. No así, Posse no deja de adaptarse a los tiempos tecnológicos que corren y cuenta que se volvió seguidor de Netflix. También, es de darse con el gusto de ir al cine o al teatro. "Son bienen culturales que me encantan", expresa.

Posse se declaró amante del fútbol e hincha de San Martín, como sus hijos y sorprendió al decir que tiene cábalas cada vez que juega el club, aunque no quiso darlas a conocer. 

También, contó que asiste regularmente a la cancha y que es amigo de Rubén Forestello, actual Técnico de San Martín. 

"Por cuestiones de la vida y circunstancias de la vecindad generamos una relación de amistad porque es una persona muy capaz y comprometida con su trabajo", subrayó.

Escuchando de fondo Fito Páez con su gran tema "Parte del aire",  confesó que le gustan todos los géneros musicales, en especial la música clásica que lo relaja, el folclore, el tango y el rock nacional. 

Pero este personaje no deja de sorprendernos, al contarnos que si le ponen cumbia también la escucha, prefiriendo dentro de este género la cumbia colombiana. 

 

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