El Ejecutivo apuesta al diálogo con los mandatarios provinciales para bloquear el proyecto de la oposición, que tendría un costo mayor a los $ 100 mil millones.


El Gobierno negocia con los jefes provinciales peronistas el bloqueo al proyecto que frena las subas en las tarifas de los servicios públicos, que avanza en el Congreso después de obtener dictamen en comisión de Diputados. La propuesta fue firmada por el bloque peronista Argentina Federal, el Frente Renovador y el kirchnerismo, en disidencia, y se debatirá la próxima semana en la Cámara baja. La iniciativa ya no necesita las dos terceras partes de los presentes para debatirse y el oficialismo apuesta a un acuerdo con el peronismo "dialoguista" para asegurarse el respaldo necesario para frenar el proyecto en el Parlamento

En la previa el debate en la comisión de Presupuesto y Hacienda de la Cámara de Diputados, el jefe de Gabinete Marcos Peña anticipó que en caso de que se aprueba la ley, el presidente Mauricio Macri la vetará porque la propuesta es "inviable e irresponsable en términos fiscales". De hecho tendría un costo mayor a los $ 100 mil millones, solo para este año, que impactaría no solo en las arcas nacionales sino también en las provinciales.

El dictamen impulsado por los principales partidos de la oposición plantea que las tarifas de servicios públicos vuelvan a los valores de diciembre de 2017, que se actualicen de acuerdo a la variación salarial y que el IVA aplicado a las boletas baje un 50%, en el caso de los consumidores, y un 27%, en el caso de las Pymes. También establece que a los beneficiarios de la tarifa social no se les cobre IVA en las facturas. Justamente la recaudación del Impuesto al Valor Agregado se coparticipa con las provincias, por lo que la sanción de la ley incidiría tanto en los ingresos de Nación como de los 24 distritos.

"Hemos venido trabajando con los gobernadores, que han tenido una actitud muy responsable y, si sus diputados avanzaran en una cuestión así, nos sorprendería mucho", dijo Peña. El funcionario hizo estas declaraciones en una entrevista a radio La Red, tras una reunión en Olivos con Macri, el ministro del Interior Rogelio Frigerio, el de Producción Francisco Cabrera y los vicejefes de Gabinete Mario Quintana y Gustavo Lopetegui. En el encuentro dialogaron sobre tarifas y estrategia política, consigna Clarín.

El Gobierno quiere frenar la ley antes de llegar al veto, para derogar una norma que tiene un enorme costo. De acuerdo a un informe del radicalismo significaría una pérdida de $ 101.950 millones para este año y de $ 124.250 millones para el próximo, en relación a las tarifas de los servicios de luz y gas. En línea con estas previsiones esa cifra subiría hasta los $ 225 mil millones para 2018 y 2019, según un informe del Ministerio de Energía liderado por Juan José Aranguren.

Peña dijo que le "sorprendería" que gobernadores como Juan Schiaretti (Córdoba), Juan Manzur (Tucumán) y Juan Manuel Urtubey (Salta) respaldaran el proyecto de la oposición. Schiaretti manifestó vía Twitter que la fijación de tarifas de luz y gas "es responsabilidad exclusiva del Gobierno" y que los peronistas "no cogobiernan". Mientras que Urtubey consideró "un disaparate retrotraer las tarifas" y que el Gobierno "tiene que hacerse cargo".

En el Gobierno adelantaron que seguirán las negociaciones con otros gobernadores "dialoguistas", como Gerardo Zamora (Santiago del Estero), Gustavo Bordet (Entre Ríos) y Hugo Passalacqua (Misiones), que tendrían más peso en Diputados sobre los legisladores que les responden, que el resto de los mandatarios provinciales.

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