Esta enfermedad ,tan comentada en el mundo, puede ser potencialmente mortal si no se trata a tiempo sin embargo se puede diagnosticar de manera sencilla. El 6% de los argentinos la padecen.

El 1 de mayo pasado, jornada en la que se reivindicaron los derechos de los trabajadores en todo el mundo, también se conmemoró el día del asma, una enfermedad sobre la que existen múltiples mitos y que es subdiagnosticada y subtratada en todo el mundo.

Pocos saben que el asma es potencialmente mortal, por lo que la detección y el abordaje apropiado son claves.

Según la primera Encuesta Nacional de Prevalencia de Asma, que dio a conocer el Ministerio de Salud de la Nación en 2015, 871.115 personas tienen asma, aproximadamente el seis por ciento de la población.

En 2015, 44 personas murieron como consecuencia la patología, según los registros del Boletín de la cartera sanitaria, decesos que son evitables cuando el paciente tiene un control total de la enfermedad.

¿Como detectarla?

Los principales síntomas de asma son: falta de aire, sensación de “pecho cerrado”, fatiga, tos y muchas veces respiración ruidosa, que produce sonidos similares a silbidos o ronquidos.

Para el diagnóstico, se realiza un interrogatorio, un examen físico y un estudio respiratorio llamado espirometría, estudio no invasivo que no genera ninguna incomodidad al paciente y sirve tanto para el diagnóstico como para el seguimiento de la evolución y respuesta al tratamiento.

De acuerdo con la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria, este estudio puede ser utilizado desde los 3 años de edad en adelante, no requiere muestras de sangre, anestesia, ayuno y se efectúa en alrededor de 20 minutos.

Para su realización, el paciente debe sentarse en una silla y soplar fuertemente varias veces adentro de un aparato diseñado para medir la cantidad y fuerza del aire espirado. De ese modo, será posible medir el volumen de aire exhalado (disminuido en diversos cuadros) y detectar trastornos que comprometan el pasaje de aire a través de los bronquios, como con frecuencia se observa en personas con asma o enfermedad pulmonar obstructiva crónica (Epoc).

Fuente: La Voz del Interior

 

 

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