Al ex entrenador campeón del mundo con la Selección Argentina, que padece del síndrome Hakim-Adams, le colocaron una válvula ventriculoperitoneal.

El estado de salud de Carlos Bilardo sigue preocupando al mundo del fútbol y a los argentinos en general. Es que desde el jueves 31 de mayo el exentrenador, que supo ver la gloria al coronarse campeón durante el Mundial de México 1986, se encuentra internado, a causa de una hidrocefalia crónica del adulto de la que fue operado este miércoles.

El último domingo se conoció la noticia de que el exdirector técnico había salido de terapia intensiva y pasó a una sala común de la clínica Fleni de Belgrano. Horas más tarde se conoció el parte médico oficial donde se informó que el DT "se internó por un cuadro confusional transitorio".

"Los estudios realizados en nuestra institución han demostrado una dilatación ventricular en su cerebro, sugestiva de síndrome de Hakim-Adams. Se evaluará la necesidad o no de hacer un tratamiento específico (colocación de válvula de derivación ventricular), en los próximos días", agregó el informe médico.

Luego de los análisis pertinentes, se procedió a la intervención quirúrgica. El doctor fue operado en el Hospital La Sagrada Familia, a unas diez cuadras de la Fleni, en donde se le colocó una válvula ventriculoperitoneal que lo ayudará en su camino a la recuperación.

Con este dispositivo se logra que el líquido acumulado salga del ventrículo (donde está alojado), pase por la válvula (que indica la cantidad de líquido que saldrá), y se dirija al abdomen. Una vez allí, el peritoneo será el encargado de reabsorber el líquido. Así es como se disminuye la cantidad de líquido acumulada en el cerebro.

Fuente: Toda Pasión.

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