La avenida Sarmiento estuvo cortada por algunas horas. Antecedentes del sospechoso. Denuncias. Relato de lo hechos.

Familiares y amigos de Javier Molina, el joven que fue asesinado de una puñalada el 5 de mayo pasado, protestaron en las inmediaciones de Tribunales penales para pedir Justicia. El principal sospechoso de la muerte del joven, Ariel Fernando Páez  hijo de un dirigente del Sindicato de Empleados y Obreros del Comercio (Seoc), quedó en libertad. 
 
"Pedimos justicia por mi hermano. En menos de 30 días su asesino, por orden del juez, está libre", disparó Martín hermano del joven luchador. 

El juez sostiene que no hay suficientes pruebas. "Es mentira. Mi hermano no estaba bajo los efectos del alcohol ni la droga, no era un arma peligrosa", agregó Martín. 

Según la familia de Javier hay testigos que vieron la pelea incluso uno de ellos resultó herido por separarlos. "La droga es de Páez. En la autopsia, mi hermano -Javier- tenía una herida de un cuchillo de 11 centímetros", explicó y agregó "no era una persona violenta las únicas peleas que tuvo fue arriba de ring, no tiene antecedentes, a diferencia de Páez que tiene cinco denuncias y estuvo preso 20 días". 

La pelea comenzó en el interior de una casa. Molina estaba charlando con una joven cuando interrumpió Paéz. Gente que estaba en el lugar los separó, pero la pelea continúo afuera. "Se van a los puños, mi hermano se aleja se descompone y cae. Un testigo contó que mi hermano dijo: 'me apuñaló Paéz'".

"El sindicato se nos rió en la cara, pedimos justicia", agregó la madre del joven, "mi hijo no era un asesino". 

La avenida Sarmiento estuvo cortada por algunas horas. "¿Que es ser peligroso en la sociedad para el juez? ¿Una persona que estuvo preso por lesiones y hoy esta libre?", se preguntó Martín. 

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