Los especialista dicen que las condiciones climáticas no serían optimas para los rastrillajes. No hay una zona especifica.

Hace una semana Martín Jiménez y su hijo Facundo salieron desde  Tucumán Yacht Club, en El Cadillal, en lancha a buscar leña y nunca regresaron. Cuando la familia informó de la desaparición a la Policía, recatista comenzaron a realizar rastrillajes en diferentes zonas del ojo de agua. Por ahora las condiciones climáticas complica la búsqueda. 

Los especialistas encontraron los restos de un tanque de combustible que pertenecería a la lancha en la que partieron los Jiménez. Es el único dato con el que cuentan los rescatistas para intentar orientar la búsqueda de los navegantes desaparecidos. 

Los rescatistas no dudan en señalar que la ausencia de un testigo que haya visto o pueda señalar un lugar preciso en el lago es una de las principales dificultades que enfrentan. “Hubiese sido de mucha ayuda poder contar con una referencia. La búsqueda es muy abierta. No hay un lugar preciso de dónde se encuentra la embarcación”, explicó el comisario Mario Herrera, de la Policía Lacustre. De todos modos, el hallazgo del tanque permitió delimitar la zona para el buceo.

Herrera también se refirió a la escasa visibilidad con la que tienen que trabajar los buzos al sumergirse. “Deben realizar su tarea al tacto, sin contar con una ubicación precisa”, señaló. El jefe de la Lacustre indicó que ayer contaban con una visibilidad de unos siete metros.

Ayer por la mañana, ingresaron al dique lanchas de la Policía y otras de navegantes particulares que colaboran en la búsqueda. Las condiciones meteorológicas eran mejores que las de los días anteriores. 

Fuente La Gaceta. 

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