Becarios y dirigentes universitarios protestaron en Crisóstomo Álvarez al 700. Foto: Analía Jaramillo

En Tucumán hay alrededor de 400 becarios del organismo; exigen un incremento en el estipendio que paga la Nación.

Investigadores tucumanos del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) se manifestaron ayer en las puertas de la institución, en Crisóstomo Álvarez al 700, para repudiar los recortes presupuestarios de parte del Gobierno Nacional y para exigir una recomposición salarial del 30%. La protesta se concretó en el marco de una jornada de lucha en todo el país.

Con megáfonos y pancartas, los investigadores protestaron sin cortar el tránsito vehicular. Reclamaron además el pago de la cláusula gatillo de 2017. El titular de la Asociación de Docentes e Investigadores de la Universidad Nacional de Tucumán (Adiunt), Ariel Osatinsky, manifestó su apoyo y criticó al presidente Mauricio Macri y al ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, Lino Barañao. “Abajo el ajuste en Ciencia y Educación. No a los despidos, recortes de becas y presupuesto”, planteó el referente del Partido Obrero.

Blas Rivadeneira, uno de los voceros de los manifestantes, precisó que en Tucumán hay aproximadamente 400 becarios. Recordó que la de ayer fue la continuidad de una protesta realizada en junio, luego de que el Gobierno nacional se negara a homologar el acuerdo paritario. No obstante, planteó, se mantiene una deuda de 2017 por la no aplicación para ellos de la cláusula gatillo. “Además, el acuerdo salarial de este año fue del 15%, cuando el propio Gobierno habla de una inflación anual del 27% o del 30%”, comparó Rivadeneira.

A finales del mes pasado, las autoridades del Conicet (el presidente es Alejandro Ceccatto) se comprometieron a homologar los estipendios de los becarios doctorales a la paritaria del sector público firmada por el gremio UPCN: un aumento del 15%, en tres pagos (uno del 3% y dos del 6%), más una suma fija de $ 2.000 incluida en dicha paritaria para el mes de junio. Sobre la cláusula gatillo, el comunicado emitido por el directorio del Conicet, señaló en esa ocasión que con relación al pago de las sumas resultantes de la aplicación de la cláusula de revisión correspondiente a la paritaria 2017, se comunicaría “oportunamente” el cronograma de pagos, “una vez recibidos los recursos presupuestarios por parte del Ministerio competente”. Se trata de una cláusula de actualización salarial de 4,8% pendiente del año pasado.

“Nos movilizamos para reclamar por nuestros derechos laborales y en rechazo a la política de ajuste a la que el Gobierno nacional viene sometiendo al sector. Además, rechazamos los recortes en becas, despidos y falta de presupuesto para el funcionamiento de los institutos y proyectos de investigación que venimos sufriendo en los últimos tiempos. Queremos denunciar la política sistemática de ataque al poder adquisitivo de nuestros sueldos con el agravante de que, en el caso de los becarios, el Conicet ni siquiera nos reconoce como trabajadores”, añadió Rivadeneira.

El documento de los becarios expresa: “la defensa de nuestro salario implica una defensa de la investigación pública como productora de conocimiento para atender a diversas problemáticas sociales y fuente para el desarrollo de nuestro país. Sin trabajadores no hay ciencia”.

El problema de fondo de los becarios es que no son reconocidos como trabajadores. Cuentan con una suerte de contrato de beca por el que perciben un estipendio y, en consecuencia, no se les paga aguinaldo, jubilación y obra social para el grupo familiar. En promedio, un becario percibe alrededor de $ 18.000 o $ 20.000, según la zona del país.

Fuente: La Gaceta

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