La Corte Suprema de Brasil no dio lugar a la medida impuesta.

Autoridades del Estado de Roraima, ubicado al norte de aquel país, decidieron bloquear la entrada de migrantes hasta que se dieran las condiciones para una "acogida humanitaria". Horas después la justicia rechazó esa medida.

Brasil suspendió este lunes el ingreso de venezolanos por tierra en la frontera norte, en el Estado Roraima, según informaron a France Presse (AFP) portavoces de la Policía de Carreteras que opera en la región. La medida obedece a una decisión de un juez federal que ordenó frenar la entrada de ciudadanos de Venezuela hasta que un mayor número de inmigrantes de esa nacionalidad sea trasladado al interior de Brasil y hasta que se dieran condiciones para "una acogida humanitaria". No obstante, horas más tarde, una magistrada del Tribunal Supremo denegó la solicitud para el cierre de la frontera.

 

Desde las 17.00 horas del lunes se comenzó a ejecutar la medida. La frontera operó con normalidad para los brasileños y extranjeros de otras nacionalidades, y se permitió la salida de venezolanos que querían regresar a su país, según confirmaron los funcionarios a France Presse. La Policía Federal, a cargo de los trámites migratorios en Brasil, confirmó la información y subrayó que acató la decisión judicial de frenar la entrada de venezolanos.

 

Sin embargo, horas más tarde, la jueza Rosa Webber de la Corte Suprema se pronunció sobre la petición y rechazó el cierre de la frontera al considerar que va en contra de la Constitución y de los tratados internacionales ratificados por Brasil. Por su parte, el ministro de Derechos Humanos brasileño, Gustavo Rocha, dijo que el presidente Michel Temer se opone en forma "innegociable" al cierre de la frontera para los venezolanos, según Agencia Brasil. Temer ya había asegurado en otras ocasiones que no se ejecutaría un bloqueo de este tipo.

 

En abril de este año, la gobernadora de Roraima, Suely Campos, del conservador Partido Progresista (PP), pidió el cierre temporal de la frontera con Venezuela por la "omisión del Gobierno Federal en cumplir su papel constitucional de control de la frontera, sobrecargando el Estado". La frontera terrestre norte es el principal punto de llegada a Brasil de miles de venezolanos que abandonan su país, sumergido en una grave crisis política y económica. La capital del Estado, Boa Vista, ha acogido el mayor número de venezolanos, cuya llegada se intensificó en los últimos dos años. Cálculos oficiales afirman que unos 25.000 venezolanos se encuentran en la ciudad, de cerca de 330.000 habitantes.

 

Se estima que unos 500 venezolanos entran diariamente por la frontera terrestre. Aunque Roraima condensa el mayor porcentaje de inmigrantes, algunos continúan su viaje hacia otros Estados o países como Argentina o Chile. La gobernadora de Roraima aplaudió la decisión del juez federal Helder Girao Barreto. "Estamos pidiendo desde mayo el cierre de la frontera ante el Supremo Tribunal Federal, así como auxilio financiero para minimizar el impacto en nuestros servicios públicos", dice un comunicado suscrito por Campos.

 

Hasta la fecha, 11 refugios operan en Boa Vista y Pacaraima, pequeña ciudad fronteriza, que albergan a más de 4.000 venezolanos, incluyendo a más de 1.000 indígenas warao, originarios del norte de Venezuela. En el primer semestre de este año, 56.740 venezolanos buscaron legalizar su situación en Brasil, 35.540 de ellos a través de la solicitud de asilo.

 

Fuente: El País

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