Uno de los edificios donde trabajaba Asnar, en Barzeh, fue destruido en abril.

El científico sirio, Aziz Isbir, murió la noche del sábado pasado en un atentado con coche bomba en la localidad de Masyaf, en el oeste de Siria.

Un funcionario de alto rango de un servicio secreto de Medio Oriente, que no fue identificado, responsabilizó al servicio de inteligencia israelí, el Mossad, por el asesinato del ingeniero de misiles sirio Aziz Asbar, informó anteayer el diario estadounidense The New York Times.

Asbar murió la noche del sábado pasado en un atentado con coche bomba en la localidad de Masyaf, en el oeste de Siria. Según el diario israelí Haaretz, el atentado se lo había atribuido el grupo rebelde sirio Brigadas Abu Amara.

The New York Times informó que Asbar era uno de los expertos en técnica misilística más importantes de Siria, que mantenía un estrecho contacto con el gobierno de Bashar al-Assad y con el comandante de las Brigadas de Al-Quds, una unidad de elite de los Guardianes de la Revolución iraníes.

Israel consideraba, según el diario norteamericano, que Asbar dirigía en Siria una unidad secreta para el desarrollo de misiles de largo alcance y de gran precisión, una amenaza a la que Israel está muy atento y a la que dedica energía y recursos para contrarrestarla.

Asbar también participaba en la construcción de una fábrica subterránea de armas.

Además, como uno de los directores del Centro de Estudios e Investigaciones Científicas de Siria, Asbar había participado durante años en el programa de producción de armas químicas del régimen de Al-Assad, trabajando principalmente en Al-Safir, en las afueras de Aleppo, y en la ciudad de Masyaf, al oeste de Hama, más al sur. También se desempeñó en la coordinación de actividades iraníes y de la milicia libanesa Hezbollah en Siria.

La fuente anónima citada por The New York Times aseguró que el Mossad ya había intentado matar a Asbar por el importante papel que el científico desempeñaba en el programa sirio para el desarrollo de misiles. Según el derecho israelí, solo el primer ministro está facultado para autorizar una misión para matar a alguien, eufemísticamente conocida como "tratamiento negativo" dentro del Mossad.

Los voceros del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y del ministro de Defensa, Avigdor Lieberman, declinaron comentar la información del diario norteamericano.

Sin embargo, Lieberman había rechazado en medios israelíes las acusaciones dirigidas contra el Mossad. "Siempre intentan acusarnos. Por eso, no le damos demasiada importancia", dijo el ministro de Defensa, a la emisora Channel 2 News.

En los primeros años de la guerra siria, que comenzó en 2011, Israel evitó cualquier participación. Pero cambió su estrategia tras el fortalecimiento de las fuerzas del presidente Al-Assad, que tienen entre otros aliados extranjeros a las fuerzas iraníes, al Hezbollah y a Rusia. Israel vio con temor el fortalecimiento de dos de sus grandes enemigos, Irán y Hezbollah, en su frontera norte, del otro lado de los Altos del Golán.

El Estado hebreo también considera una amenaza que, después de que termine la guerra civil, esas fuerzas puedan volver sus energías en contra de Israel.

Las autoridades israelíes temen además que la República Islámica de Irán intente establecer una base permanente dentro de Siria, creando efectivamente un nuevo frente de conflicto a lo largo de la frontera norte israelí.

La fuerza aérea de Israel atacó repetidamente objetivos en Siria que considera amenazas estratégicas. Entre ellos se encuentran almacenes de armas de Irán y Hezbollah; convoyes que llevan armas de Irán a Siria y Hezbollah, bases para las milicias chiitas de Irak, Paquistán y Afganistán, y para el cuerpo de los Guardianes de la Revolución iraní. Las bases aéreas sirias solían albergar también aeronaves iraníes.

Fuente: Agencias DPA y AP

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