Reforzaron una columna agrietada que sostenía la estructura del local. Foto: La Gaceta.

Trabajadores del municipio intervinieron para evitar un desmoronamiento en calle Maipú al 200.

Vecinos que caminaban este jueves a la mañana por las inmediaciones del Mercado del Norte se mostraron preocupados al advertir un peligro de derrumbe en uno de los comercios ubicados sobre calle Maipú al 200. Un grupo de empleados de la Municipalidad de San Miguel de Tucumán tuvo que hacerse presente en el lugar para reforzar una columna agrietada que sostenía la estructura del local.

Enrique Walberg, ingeniero del municipio capitalino, comentó que “este jueves por la mañana estuvieron trabajando obreros en el apuntalamiento y colocación de vigas en el techo para evitar que se caiga. Hay una columna de ladrillos que habían construido –supuestamente los dueños el comercio- de forma preventiva, pero se agrietó”.

“El apuntalamiento se termina hoy y una vez que se diga cómo se resuelve continuarán con las obras“, detalló Walberg.

“El lugar está acordonado con las cintas de peligro y la gente tiene que cruzarse a la calle para continuar caminando“, reveló y agregó: “estamos haciendo un trabajo para la Municipalidad. Es preventivo. Desalojamos el negocio por precaución. Si esto se viene abajo será terrible. Hace un par de meses que se viene con el problema. Las maderas son de hace poco pero no te resisten nada“.

Walberg se mostró preocupado por la situación y aseguró que se está tratando de encontrar una solución: “entre varios ingenieros están viendo qué es lo mejor para arreglarlo y que dure.  Se está analizando qué ocurrió pero parece que alguna vez había una pared provisoria que era portante. Esta se habría sacado para hacer el negocio más grande y ahora todo el peso está cayendo en el medio“.

El antecedente más cercano de un derrumbe ocurrió el pasado 23 de mayo, cuando la fachada del ex cine Parravicini se desmoronó causando una triple tragedia. Los ladrillos y bloques cayeron hacia la calle en momentos en que pasaban por ahí Cora Sosa, de 82 años, Miguel Morandini, de 50 años (madre e hijo, respectivamente), y Víctor Hugo Aranda, de 52 años.

Tras el hecho que conmocionó a los tucumanos, los trabajos se habían concentrado en retirar los escombros, retirar el techo de chapa que colgaba en el frente del edificio colapsado y remover parte de las paredes laterales del inmueble. Sin embargo, tras un informe presentado por la Municipalidad al fiscal Diego López Ávila, se recomendó la demolición del edificio, que comenzó a concretarse a principios del mes pasado.

Fuente: La Gaceta

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