El martes se producirá el primer encuentro entre el Fondo y las autoridades económicas nacionales después del préstamo acordado. Fiscalizarán los números y planes del país.

El martes comenzará formalmente la misión del Fondo Monetario Internacional (FMI), comandada por el economista italiano Roberto Caldarelli, que deberá fiscalizar los números del país en el primer tramo del acuerdo stand by firmado con Argentina. Y desde el Gobierno se reconoce que la llegada de los enviados de Christine Lagarde no puede ser menos oportuna. La visita coincidirá con la evolución (negativa para la economía local) del escándalo por el pago de sobornos por la causa de los cuadernos, y con la presentación en sociedad del inevitable resultado negativo de la inflación de julio. 

Con este panorama, el Ministerio de Hacienda se prepara para la primera negociación importante con el Fondo Monetario Internacional (FMI), luego de haber firmado el acuerdo stand by por u$s50.000 millones, de los que ya se giraron unos u$s15.000 millones y se espera un crédito inmediato de u$s3.000 millones para el segundo tramo. Este dinero debería llegar a mediados de septiembre, luego que los responsables del caso argentino (con Caldarelli a la cabeza) den el visto bueno en cuanto a los números que presente el país. 

Así, al menos, es la promesa que Lagarde le hizo a Mauricio Macri en su última visita al país a mediados del mes pasado. Fue durante la cumbre de ministros de Economía y Finanzas del G-20, cuando la directora gerente del organismo le dio el último visto bueno a la marcha del acuerdo; y cuando aún no se había producido el estallido de la crisis de los cuadernos. Este caso tendrá efectos extras en el crecimiento de la economía, los que no estaban computados en el acuerdo con el FMI. El alcance de estos será una de las informaciones que el economista italiano presentará ante el directorio del Fondo a su regreso a Washington. 

Fuente: Ámbito.

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