Los vientos arrancaron árboles de raíz.

Los expertos advierten que sigue siendo una amenaza importante, con inundaciones y ráfagas de viento.

potentes ráfagas de viento y lluvias torrenciales que inundaron numerosas viviendas en Carolina del Norte y dejaron al menos cinco muertos y cientos de personas atrapadas. También hubo cortes de electricidad en varias zonas. Los expertos consideran que el fenómeno supone una “amenaza importante” por al menos uno o dos días más.

Cinco estados costeros, Carolina del Norte, Carolina del Sur, Georgia, Maryland y Virginia, así como la capital federal Washington DC, fueron declarados en estado de emergencia.

“Las marejadas y las ráfagas de viento continúan con inundaciones catastróficas esperadas en partes de Carolina del Norte y del Sur”, advirtió el Centro Nacional de Huracanes (NHC). Pese a haberse degradado a categoría 1 en la escala de cinco, y finalmente anoche a “tormenta tropical”, “Florence sigue siendo muy peligroso”, alertó el organismo.

La Policía local de Wilmington informó en Twitter que una mujer y su bebé fallecieron al caer un árbol sobre su casa, mientras que el padre fue trasladado a un hospital cercano debido a las heridas que sufrió.

Otra mujer sufrió un ataque al corazón y el equipo médico no pudo llegar a tiempo hasta donde ella se encontraba debido a los árboles caídos que encontraron en el camino.

La cuarta víctima mortal es un hombre de 78 años que falleció cuando intentaba conectar un enchufe a un generador eléctrico en el condado de Leonoir, informó la oficina del gobernador de Carolina del Norte.

Los medios locales informan además que en el mismo condado apareció muerto un hombre de 77 años junto a su vivienda en Kinston.

Más de 60 personas fueron rescatadas de un hotel a punto de colapsar debido a las inundaciones, y centenares tuvieron que ser evacuadas. Otros esperaban nerviosos el auxilio oficial. “Esto no es el final. Una amenaza importante persistirá durante las próximas 24 a 36 horas”, advirtió Jeff Byard, de la Agencia federal para el manejo de Emergencias (FEMA).

El gobernador de Carolina del Norte, Roy Cooper, también expuso un panorama crítico. “La tormenta está causando estragos. Nos enfrentamos a múltiples amenazas. Estamos profundamente preocupados por comunidades enteras que podrían ser barridas”, dijo. Contó que medio millón de personas están sin electricidad en el estado, y que el nivel de los ríos “se elevará durante días”.

En New Bern, el río Neuse subió tres metros y al menos 150 personas esperaban ser rescatadas.

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