Es para controlar el uso, teniendo en cuenta que con el con el nuevo cuadro tarifario de la SAT, los clientes que cuiden el líquido verán reflejado el ahorro en la factura.

 

 Con los últimos cambios realizados en el modo de facturación de la Sociedad Aguas del Tucumán (SAT), el Ente Único de Control y Regulación de los Servicios Públicos de Tucumán (Ersept) alienta a cuidar el agua y pagar efectivamente sólo por lo que se consume con la instalación de medidores de agua.

La SAT cuenta con más de 300.000 usuarios en toda la provincia, pero menos del 15% posee medidores en sus hogares. Quienes tienen caudalímetros, pagan por metro cúbico consumido; al resto se le factura de acuerdo a un cálculo estimado por una ecuación que contempla la ubicación de la casa, cuántas personas viven en ella, si tiene jardín y/o pileta, entre otros factores.

Para terminar con este sistema, el Ersept considera necesario concurrir a cualquier sucursal de la SAT (la casa central está en Monteagudo 129) con un escrito en el que se detalle el pedido de un medidor de agua. En la hoja se debe precisar el número de cliente (en caso de serlo), el domicilio exacto y demás datos personales del titular.

Allí, un empleado de la SAT le recibirá la nota y a cambio le entregará una hoja con las especificaciones técnicas para la construcción del cofre donde estará alojado el caudalímetro.

Hay que tener en ecuenta, que debe contar con una serie de requisitos técnicos a seguir para que cualquier plomero o sanitarista haga la instalación de manera adecuada. Es importante cumplir con los requisitos técnicos, sino se puede afectar la presión del agua. 

El precio del medidor de agua y la instalación es de $ 2.400, con impuestos incluidos. El monto estará a cargo del solicitante, sólo en caso de ser un nuevo cliente. La SAT afrontará el gasto si se trata de un consumidor que ya cuenta con el servicio de agua en su domicilio. Como se explicó en el punto anterior, el cliente -sea nuevo o no- deberá hacerse cargo de la adecuación del lugar donde se instalará el artefacto. Las cajas plásticas para el medidor de agua tienen un valor que va desde $ 700 a los $ 1.100; a eso hay que sumarle la mano de obra. Se pueden conseguir instaladores en la bolsa de trabajo del Ministerio de Desarrollo Social de Tucumán: www.mdstuc.gob.ar/plomero.

Todo el trámite puede demandar alrededor de un mes, según el Ersept. Se estima que pueden pasar unos 10 días desde que se realiza la presentación ante la SAT, y el sanitarista adecúa el sector donde se ubicará el caudalímetro. Una vez terminado el trabajo, hay que notificar a la SAT para que realice la instalación del medidor. Ese trámite puede llegar a tardar unos 20 días, ya que se trata de una empresa con cientos de miles de usuarios. En caso de que los plazos no se cumplan, se puede presentar una queja formal en el Ersept (Córdoba 560, de 8 a 16. Teléfono: 3815233072).

Los usuarios de edificios pueden solicitar los medidores de agua, pero que en la mayoría de los casos es necesario realizar reformas estructurales importantes en el edificio. Esto se debe a que, en general, las torres tienen un caño de bajada único.  En ese sentido, instó a los desarrolladores a que prevean a futuro espacio para los de caudalímetros.

Con la modificación de los esquemas de facturación dispuestos por el Ersept, se creó una tarifa social con recursos provinciales que abarca un mayor número de usuarios de la SAT. De manera automática, se les asignó el beneficio a unos 160.000 clientes en base a estadísticas georeferenciadas del Indec sobre los barrios y las zonas más vulnerables de la provincia. Para solicitar la tarifa social, se debe concurrir a las oficinas de la SAT. También pueden obtener asesoramiento en la Defensoría del Pueblo, en Balcarce 64, de lunes a viernes, de 8 a 18.

Compartir

Comentarios