Casi tres décadas después, Jimena Barón y Rodrigo Romero recrearon el tema "La Chica del Ascensor" y también se enamoraron, ¿qué tiene la canción?

"Dentro de este laberinto de cemento y de cristal

en algún lugar perdido ella piensa en mi y quizás.

La chica del ascensor, me hace perder el control

la tengo que liberar de su prisión de metal para escapar los dos"

 

Canta un hombre enamorado de una mujer a la que no conoce, pero que ve todos los días al entrar y salir de su trabajo. "La chica del ascensor", uno de los temas más conocidos de los inicios de Rodrigo Bueno, que hace casi tres décadas lo juntó con Marixa Balli y hoy unió a Romero, protagonista del biopic del cantante, con Jimena Barón.

Aunque el cordobés lo popularizó, el tema lo escribió y lo entonó por primera vez Ricardo Montaner, en 1990, en el disco Un toque de misterio, que tenía canciones como "Me va a extrañar".

Dos años después, Rodrigo reversionaba el tema en su disco Muy bueno, que incluía también Loco, loquito, loco, El param pam pam y El solterito, en una época en la que el cordobés tenía un estilo melódico, con un toque de salsa.

Como muchas otras canciones, "La chica del ascensor" fue reeditada en el 2000 en el disco Grandes Éxitos, adquiriendo incluso mucha más popularidad que la que había obtenido ocho años antes.

El clip del tema mostraba a un Rodrigo completamente distinto al que más  tarde explotó en los medios: muy joven, tenía solo 19 años, pelo largo por la cintura y rulos, campera de cuero con hombreras.

Era un hombre perdidamente enamorado de una chica que veía cada día en el ascensor al entrar al trabajo: "Tomar el ascensor y no salir jamás, es mi definición, de la felicidad. De los domingos mejor ni hablar, los odio cada vez más", canta el cordobés que finalmente logra subir con ella y besarla.

"La quiero a ella", habría dicho el Potro cuando buscaba a la protagonista de su video, mientras miraba a Marixa Balli por televisión. En ese momento la morocha era una de las chicas del momento y formaba parte del staff de bailarinas de Ritmo de la noche.

"Caí enojada a la grabación porque no quería hacer un video para la movida tropical", recordó la bailarina hace un tiempo. El flechazo fue instantáneo  y el cantante y su elegida se pusieron de novios de inmediato. "Qué increíble porque me enamoré de él al toque. Creo que fui su gran amor. Duró lo que duró por un montón de cosas, por otras personas que… Pero yo puedo hablar de lo que él me decía hasta sus últimos días y me voy a quedar con eso", dijo ella.

 

La canción, que seguramente habrá ayudado a armar  varias parejas en la vida real, 26 años después volvió a enamorar a dos famosos delante de las cámaras: Rodrigo Romero, protagonista de El Potro, lo mejor del amor y Jimena Barón, su compañera en el filme.

Parece que al igual que Susana Giménez y Carlos Monzón en La Mary, los actores se olvidaron que estaban en un set de filmación y se besaron muy apasionadamente y mantuvieron un fugaz romance, que no llegó a durar  hasta el estreno de la película.

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