El jefe narco habría organizado la operación desde prisión.

La policía de la vecina provincia logró secuestrar media tonelada de marihuana que habría sido arrojada hacia un camión. Según las escuchas, la operación era coordinada por un capo narco y una organización paraguaya.

El secuestro de un camión con media tonelada de marihuana en la ruta nacional 89, cerca de Quimilí (Dpto. Moreno), el pasado domingo, fue el corolario de una larga investigación llevada adelante por el fiscal federal de Santiago del Estero, Pedro Simón; y del Centro de Reunión Informativa (CRI) de Gendarmería Nacional.

Los efectivos estaban apostados en un campo, entre los departamentos Juan Felipe Ibarra y Moreno, ya que tenían el dato de que habría un bombardeo de paquetes con droga en la zona. Esperaron a que apareciera un camión, que estaba cargado de carbonilla, con la cual se camuflaba la “preciada” carga y con orden del juez federal Guillermo Molinari, salieron a la “caza” del camionero que quedó detenido y del cargamento que fue secuestrado.

Los investigadores sabían de esta operación por escuchas telefónicas en celulares que se utilizaban en la Cárcel Federal de Colonia Pinto. Dicha operación era coordinada por un caponarco bandeño, Ale Torres, quien arregló con una organización paraguaya el bombardeo de la droga.

 

“Peso pesado”

De acuerdo con las escuchas telefónicas, Torres coordinaba las operaciones a través de su círculo íntimo que estaría compuesto por algunos familiares y otros cómplices, los cuales están imputados. A través de uno de los celulares habilitados en la cárcel, habría comercializado droga en forma organizada.

Por su condición, sería uno de los “pesos pesados” de la unidad penitenciaria, según señaló una fuente vinculada con el ámbito “tumbero” (por tumba, sinónimo que le dan a la cárcel los reclusos).

Torres tiene un historial vinculado con el narcotráfico y particularmente con narcos paraguayos, quienes son sus proveedores de marihuana. Calificadas fuentes indicaron que Torres había “caído” por primera hace cuatro años, aproximadamente, cuando se descubrió que traía marihuana desde Paraguay y que su contacto era una ciudadana de ese país.

 

Segunda caída

Juzgado y condenado, logró que se le otorgara la libertad condicional. Haciendo uso de este beneficio, coordinó una nueva operación narco. Sería un bombardeo en un campo cercano a Nueva Esperanza (departamento Pellegrini), a través de una avioneta que venía de Paraguay. Dos pilotos guaraníes llegaron a la zona con 250 kilos distribuidos en paquetes. Sin embargo, una mala maniobra los obligó a un aterrizaje forzoso y la aeronave se “clavó” en un campo.

La policía descubrió la avioneta y detuvo a los dos paraguayos, y a un vecino de la zona que trabajaba como “apoyo”. Luego, delatado, cayó Torres y tuvo que volver a prisión. Aún tiene que ser juzgado por este hecho y ahora se le sumó otra causa, la de la media tonelada de marihuana.

Este último cargamento habría estado a satisfacer la “demanda” del mercado santiagueño y tucumano donde distribuida este importante jefe narco.

 

Fuente: El Liberal

Compartir

Comentarios