Gastón Coyette también dirigió contra su reciente ex equipo (foto: prensa San Martín).

El Santo consiguió su segundo triunfo en la Superliga: fue 2-0 al verdinegro, dirigido por Rubén Forestello y rival directo del conjunto de Coyette, gracias a los perfectos tiros libres de Tino Costa y Matías García.

Apareció San Martín para demostrar que, para quedarse en Primera, tiene que luchar y ganar finales como las de esta noche. Derrotó por 2-0 al tocayo de San Juan (significó el regreso de Forestello a La Ciudadela), consiguió su segundo triunfo consecutivo como local y selló un más que positivo registro de 7 puntos sobre 9 disputados, haciendo valer en oro el empate conseguido en Córdoba ante Talleres.

A pesar del clima de fiesta y alegría que reinó cuando el polémico Julio Barraza pitó el final del encuentro, el trámite del primer tiempo lo tuvo a San Martín con altibajos, con un Jorge Carranza que tuvo que aparecer una vez más en un gran nivel de reflejos para evitar el gol en contra de Rodrigo Moreira y corregir una fallida salida de la que salió airoso sólo porque no había un rival para aprovechar su pifia tras un centro. El derechazo de Bieler en el primer minuto de partido fue la única clara que se recordó de un Santo que parecía volver a las apáticas primeras actuaciones, justamente con Rubén Forestello en el banco local.

El segundo tiempo llegó con un penal para los tucumanos por una supuesta mano de un defensor sanjuanino en el área de Luis Ardente, por la que protestó toda la delegación Verdinegra. Y ese sentimiento de injusticia se revirtió debido a la espectacular atajada del ex Tigre sobre el remate del Taca Bieler, que había esquinado bien un derechazo cruzado.

La diferencia tenía que llegar de una mente creativa que termine con la monotonía y el pie fuerte que llegó a la orden de un día con clima de final para dos equipos que están en zona de descenso directo. Y no fue una genialidad, sino dos: Alberto Tino Costa se hizo cargo de un tiro libre sobre el costado derecho del área, y puso toda su concentración en colocarla en el ángulo opuesto de Ardente, en la misma cabecera donde minutos antes había atajado un penal, y el mismo ángulo donde, sobre los 41 minutos de la etapa final, Matías García ubicó su tiro libre frontal para decretar el 2-0 final.

El miércoles finalmente se disputará esa primera fecha ante Independiente y, aunque es una parada de las más difíciles del torneo, San Martín no puede llegar en un mejor momento anímico, a pesar de que futbolísticamente puede dar mucho más. Para reflejar los buenos resultados, el Santo abandonó por primera vez la última colocación en la tabla de promedios, relegando a Tigre a la fatídica zona. El premio más grande llegará con un hipotético triunfo en Avellaneda, que catapultaría al Santo a una soñada vigésima posición, tres puestos arriba de la zona roja del descenso.

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