Fernández se inició en la gestión pública en el año 1983, como director del Banco Provincia.

Fernández resaltó que con su aporte generan crecimiento. Consideró que en una provincia con poca superficie, combinan productos de gran valor y una alta demanda de mano de obra.

 

 “El empresariado tucumano es muy potente, creativo y agresivo”. Juan Luis Fernández utilizó esas palabras para describir al sector que, con dichas cualidades, aporta para el crecimento de la provincia.

El ministro de la Producción visitó LV 12 Radio Independencia, para participar del ciclo "Café al Paso", que conduce Fernando Pazos. El funcionario habló de algunos aspectos de su vida y logicamente del desarrollo de la actividad productiva en Tucumán.

Fernández contó que hizo la primaria en la escuela Mitre. En cuanto a la secundaria la realizó en el Instituto Técnico hasta tercer año, para luego rendir libre e ingresar al colegio Nacional donde finalizó el nivel medio. A la hora de elegir una carrera el ministro recordó: "Empecé con Ingeniería industrial. Definitivamente no era lo que yo quería, por suerte me di cuenta a tiempo”. Así fue como terminó estudiando para Ingeniero Agrónomo y se recibió en diciembre de 1973.

Trabajó en el sector privado, ligado a la producción, en distintas cooperativas y fue el presidente de APATUC (Asociación de Productores Agropecuarios de Tucumán).  "Yo ingreso a la gestión pública muy joven como director del Banco Provincia en 1983 con la vuelta a la democracia”, recuerda. Permaneció en el cargo hasta que renunció cuando hubo cambio de funcionarios en el Gobierno de turno. 

A la hora de hablar de la historia de las actividades productivas de la provincia, Fernández repasó: "En La Ramada fueron los primeros en el país en sembrar soja”. Comentó que Tucumán en la década del 70 era el mayor productor con 17 mil hectáreas sembradas. El ministro dijo que en ese entonces el limón “prácticamente no existía”. En cuanto a la frutilla, mencionó al ex gobernador José Domato como un gran impulsor del producto. Incluso recordó que hubo una “experiencia de exportación que no anduvo bien”.

Sin embargo, Fernández ubicó en una dimensión distinta que al resto de las produccciones a la industria azucarera. "Es una gran redistribuidora de la riqueza”, afirmó. Uno de las razones para que ello ocurra es la estructura que tiene la provincia, en donde el mayor porcentaje de caña está en manos de privados. Detalló que cerca de 6000 cañeros poseen el 90% de la caña que se muele. "Lo que le da vida a esta provincia es el sector azucarero”, sentenció el funcionario.

Además, el ministro mencionó un dato importante relacionado con las actividades productivas en Tucumán. Explicó que en la región NOA hay 18 habitantes por km2, mientras que Tucumán tiene 70 habitantes por km2. “Esa concentración de la población tienen una serie de circunstancias que hace que la demanda de los servicios tengan mucha presión", analizó. "Esa es una particularidad de Tucumán", agregó.

También dijo que en la provincia hay solo 900 mil hectáreas productivas. En ese aspecto resaltó que en una superficie pequeña con 1.600.000 habitantes es necesario ser eficientes para lograr que cada hectárea produzca la máxima cantidad de valor posible. Fernández ante esta realidad, destacó que “el empresariado tucumano es muy potente. creativo y agresivo, en lo que es su actividad comercial”. Y subrayó que el sector aporta la combinación que necesita la provincia: productos de gran valor con una alta demanda de mano de obra. 

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