Luna tenía un año y ocho meses. Ingirió el líquido mientras le hacían un control médico a su mamá.

Luna, la beba de un año y ocho meses que desde hace doce días se hallaba internada en el Hospital Español de Rosario tras haber ingerido ácido de uso ginecológico en un centro de salud, falleció anoche según confirmaron fuentes médicas de ese centro asistencial a la agencia Télam.

Ayer, los médicos del Hospital Español habían diagnosticado la muerte cerebral de la pequeña, luego de que ésta bebiera ácido que contenía un frasco en el centro de salud Santa Teresita, del barrio Acindar, mientras su mamá Sofía era atendida, el 26 de mayo último.

La beba sufrió graves quemaduras y fue internada en terapia intensiva en el Hospital Español, donde permaneció hasta su fallecimiento, que se produjo anoche sobre las 21.

La madre de la nena contó que, tras tomar el ácido, la beba “tenía los labios y la lengua blancos”, mientras que el director del Centro de Salud Santa Teresita, Fernando Bignoni, dijo que el caso “lo está investigando el área de legales” de ese dispensario. De acuerdo a la versión que brindó Bignoni, la nena bebió el ácido mientras una médica “le estaba efectuando un tratamiento ginecológico a la madre, tras analizar unos estudios de laboratorio”.

Tanto la médica como la madre de la criatura no advirtieron que en un determinado momento la pequeña tomó el frasco y bebió el líquido, hasta que la menor empezó a llorar. El director del centro dijo luego que Luna resultó con “quemaduras severas en boca, estómago y esófago”, debido a la corrosión que le produjo el ácido en el organismo.

Ayer, la madre de la beba dijo que a raíz de haber ingerido ácido, Luna tenía “muy afectado el cerebro” y que a esa altura no se podía hacer nada.

Sofía, la madre de la nena, responsabilizó por el episodio a la médica que la estaba atendiendo en un centro de salud de la zona sudoeste de Rosario. Funcionarios del establecimiento se mostraron preocupados por el caso y detallaron que el líquido que había tomado la beba era ácido tricloracético.

Ayer en diálogo con LT8, la madre de la beba advirtió que no va parar “hasta sacarle la matrícula a esa doctora irresponsable” y argumentó: “Si ese frasco hubiese estado tapado, mi hija estaría acá en este momento”.

Tras la muerte de la beba, Florentino Malaponte, de la Unidad Fiscal Especial de Homicidios de Rosario, ordenó el secuestro de la historia clínica de la menor e inició la investigación del caso por presunto homicidio culposo.

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