Somalíes, afganos y sirios representan el 54 por ciento de los refugiados en todo el mundo.

Nueva York . Ni las vallas en el Este de Europa, ni los muros entre Estados Unidos y México, ni las políticas de contención en los países de origen (en su mayoría del África subsahariana), ni las devoluciones desde Grecia, ni el cierre temporal de varias fronteras interiores comunitarias han conseguido frenar los flujos migratorios de los 65,3 millones de personas que se sienten perseguidos en sus países y cuyas vidas corren peligro. Son 5,8 millones más que en 2014. “No es una crisis de números, sino una crisis de solidaridad”, criticó el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki Moon.

Somalíes, afganos y sirios representan el 54 por ciento de los refugiados en todo el mundo, a pesar del empeño de la UE en otorgar protección política exclusivamente a los eritreos a los iraquíes y a los sirios. Turquía, con 2,5 millones de refugiados –en su mayoría sirios que huyen de su sexto año de guerra–, repitió por segundo año consecutivo como país anfitrión que más desplazados acoge, seguido de Pakistán (1,6 millones), el Líbano (1,1 millones), Irán (979.400), Etiopía (736.100) y Jordania (664.100), según la ONU. Pero la densidad de población en estos países difiere y Líbano encabeza la lista de país receptor de refugiados con 183 por cada 1.000 habitantes.

Un dato que llama la atención es que en 2015, la mitad de los refugiados eran niños. Además, el número de menores de 18 años no acompañados aumentó y ha pasado de 34.300 en 2014 a 98.400 en 2015, aunque el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) teme, según refleja en el documento, que las cifras puedan ser mayores, puesto que existen países que no ofrecen datos sobre los menores de edad.

El año 2015 fue récord en solicitudes de asilo, según Acnur. 2,45 millones de personas demandaron protección en 174 países diferentes, un aumento del 48 por ciento respecto a 2014. Alemania lidera la tabla de destino preferido para huir, con casi 450 solicitudes de asilo por cada mil habitantes.

Víctimas de la guerra
Siria, la que más expulsa. Más de cinco años de conflicto provocaron éxodos masivos.

La guerra en Siria sigue siendo la principal causa mundial de la huida, y la mitad de los desplazados son niños. Conflictos como el sirio mantienen en alza un flujo de gente que quiere llegar a Europa en frágiles embarcaciones o en travesías de semanas a través del desierto, muchas veces en manos de traficantes de personas(El País, de Madrid, y Agencia EFE)

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