Es la primera vez que el el presidente queda formalmente acusado en el marco del escándalo en Petrobras; es por un departamento que habría obtenido a cambio de favores de una constructora.

En medio de la etapa final del juicio de impeachment en el Senado a la suspendida presidenta Dilma Rousseff por manipulación de las cuentas públicas, la Policía Federal de Brasil presentó hoy cargos por corrupción pasiva, lavado de dinero y falsificación de documentos contra su padrino político, el ex mandatario Luiz Inácio Lula da Silva, en la causa sobre un departamento que habría obtenido a cambio de favores dentro del esquema de corrupción en Petrobras.

Es la primera vez que Lula queda formalmente acusado en el marco de las investigaciones del "petrolão", que lleva el juez federal Sergio Moro, en Curitiba. El popular ex presidente ya estaba procesado en Brasilia por presunta obstrucción de la Justicia en el caso, y también está bajo la lupa judicial por otras denuncias en torno a la adquisición de una chacra y por los jugosos pagos que recibió de varias constructoras por conferencias.

La nueva acusación tiene como eje un departamento tríplex en el edificio Solaris, en el balneario paulistano de Guarujá, que según la Policía Federal es propiedad de Lula, aunque los abogados del líder del Partido de los Trabajadores (PT) lo niegan. De acuerdo a las investigaciones policiales, el ex presidente fue beneficiario de trabajos de reforma realizados en el departamento por la constructora OAS, una de las acusadas de haber pagado millonarias coimas a directivos de Petrobras y políticos petistas para asegurarse contratos con la petrolera estatal. El inmueble fue cotizado en unos 450.000 dólares y las obras que allí se hicieron sumaron 340.000 dólares.


Según ha dicho varias veces Lula, su esposa, Marisa, pagó la primera cuota a una cooperativa para la compra del departamento, pero luego desistió del negocio y pidió que le devolvieran el dinero, por lo que no se le puede atribuir a ellos la propiedad del inmueble. Además de Lula y su esposa, fueron acusados hoy el presidente del Instituto Lula, Paulo Okamotto, así como el presidente de OAS, Léo Pinheiro, y otro ejecutivo de la compañía, Paulo Gordilho.

La medida causó nerviosismo y aprensión en las filas del PT, en momentos en que en el Senado se lleva adelante el segundo día de sesiones en la etapa final del juicio político contra la suspendida presidenta Rousseff. Ayer se había informado que Lula acompañaría a la mandataria el lunes próximo al recinto de la Cámara alta, cuando por primera vez ella se defenderá en persona de las acusaciones en su contra por haber maquillado las cuentas públicas en los últimos años, presuntamente para esconder el déficit fiscal y garantizarse así la reelección en 2014. (La Nación)

MS

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