Con goles de la "Gata" Fernández y Elías Umeres, el "Pincha" se impuso 2 a 0 en Mar del Plata. Los de Nelson Vivas se quedaron con el título de verano

Tras la dolorosa derrota sufrida en el Superclásico, Boca intentó cambiar la agresiva imagen que dejó ante River con la mayoría de sus suplentes. En el último encuentro de la Copa de Oro, los dirigidos por Rodolfo Arruabarrena se midieron ante Estudiantes, un equipo que presentó el mejor material que tenía a su disposición.

Las triangulaciones entre Cristian Pavón, Alexis Messidoro y Pablo Pérez expusieron a la última línea platense, a tal punto que el gol anulado del volante que brilló frente al Emelec debió ser convalidado. Un error de Pedro Argañaraz mantuvo la igualdad en los primeros minutos.

La superioridad de los comandados por el Vasco era muy perceptible. A pesar de los intentos de Gastón Fernández y los remates de Carlos Auzqui, las proyecciones del ex Newell's lastimaban a los defensores del Pincha. Así, en uno de los tantos centros que envió, el mediocampista encontró la cabeza de Federico Carrizo, quien impactó un potente cabezazo a quemarropa. Por los reflejos de Mariano Andujar no se estableció el grito porteño.

Sin embargo, a falta de diez minutos para que se vayan al descanso, un contragolpe perfecto le dio la chance a la Gata de festejar el 1 a 0. La sociedad conformada entre el ex Racing, Auzqui y Elías Umeres descolocó a la defensa de Boca y con un preciso remate Fernández dejó sin posibilidades a Guillermo Sara. El golpe fue tan notorio que el conjunto de la ribera se quedó sin reacción y el dominio pasó a teñirse de negro. 

En el complemento el entrenador de Boca se resignó cuando observó los groseros fallos de sus defensores. Una pésima salida de Lisandro Magallán, un mal cálculo de Adrián Cubas y un horror de Nicolás Colazo facilitaron la tarea de Auzqui, quien pellizcó el balón para dejarle servido el gol a Umeres. Con el 2 a 0 ya estaba todo definido en el José María Minella.

Lo único favorable para el combinado boquense fue el regreso de Fernando Gago, quien volvió a la actividad después de cuatro meses. Sin embargo, la lesión muscular de Leonardo Jara generó otra preocupación en Arruabarrena. 

A días del inicio de la temporada, en Boca saben que la incorporación del Chaco Insaurralde no es la única solución para resolver los constantes conflictos defensivos del equipo. En sus tres presentaciones ante rivales argentinos la producción fue muy pobre, lo que hace suponer la presión que significa llevar la chapa de candidato. Para ganar la Copa Libertadores tendrá que cambiar de mentalidad, el esquema, la táctica y a la mayoría de sus protagonistas. El Vasco todavía tiene mucho trabajo por delante.

Fuente: Infobae

Compartir

Comentarios