Los vecinos de La Florida y otras localidades vecinas realizaron una convocatoria para las 19, frente a la iglesia Catedral. La Iglesia pidió "un pronto esclarecimiento" del hecho, mientras que el Gobierno solicitó apoyo a las fuerzas federales.

Todos los elementos con los que cuenta hasta ahora el fiscal Diego López Avila, quien investiga la muerte del cura Juan Viroche, indican que el religioso no fue asesinado, sino que se trató de un suicidio.

Así lo revela el resultado de la autopsia realizada esta tarde al cuerpo del párroco, quien venía denunciando el accionar de grupos narcos en el interior de la provincia y hoy fue encontrado ahorcado en el interior de la parroquia de La Florida, 16 kilómetros al este de la capital tucumana.

El informe, que fue entregado a la Fiscalía ,señala que en el cuerpo del religioso no se encontraron signos de violencia ni otros rasgos que indiquen que se haya tratado de un homicidio. El resultado de la autopsia coincide, en ese sentido, con el informe que había realizado esta mañana el personal de la policía científica, según el cual tampoco encontraron signos de violencia en el interior de la parroquia.

Fuentes de la investigación confirmaron a LA NACION que Viroche fue encontrado por la mujer que se encarga de realizar la limpieza de la parroquia en una de las habitaciones, donde habitualmente se instala el coro parroquial. Allí encontraron una bolsa que contenía dinero en efectivo y joyas, por lo que estaría descartada la hipótesis de que el cura fue víctima de un intento de robo. Las mismas fuentes confiaron que el sacerdote había compartido ayer una reunión con catequistas, quienes lo vieron preocupado y triste por la situación. Esta semana, Viroche les había confiado a sus allegados que estaba recibiendo amenazas. Por esta razón, había pedido al arzobispo de Tucumán, Alfredo Zecca, que lo traslade a otra parroquia.

El fiscal López Avila sostiene que la hipótesis más firme es la del suicidio. "Todo inclinaría a pensar, por lo que indica el estudio forense, de que este caso se trata de un suicidio", había explicado esta mañana el investigador del caso, quien no obstante ordenó realizar la autopsia al cuerpo del sacerdote.

Para sostener su teoría, el fiscal dijo que "en el lugar donde esta persona falleció no había signos de violencia; que la puerta estaba cerrada y había sido trabada por él desde adentro con un mueble; mientras que las otras aberturas del dormitorio por donde alguien podría entrar o salir estaban todas cerradas desde el interior".

También informó que, conforme el resultado de los estudios realizados por los forenses, no hay indicios de violencia o marcas en el cuerpo que hayan hecho suponer que podría haber tenido algún tipo de altercado con alguien.

Desde la Fiscalía aclararon que, conocido el resultado de la autopsia, la investigación se orientará a determinar si Viroche no fue víctima de un suicidio inducido.

Vecinos denuncian un homicidio

Los vecinos de La Florida y otras localidades vecinas reaccionaron con dolor al conocer la noticia y esta tarde se congregaron frente al templo para exigir justicia, ya que sostienen que el sacerdote fue asesinado por sus denuncias contra los narcos de la zona, por las cuales había sido amenazado.

"Era un buen párroco que siempre luchó por la gente humilde. Un excelente sacerdote, comprometido con Dios y con la comunidad. Dudo que se haya puesto la soga al cuello. Él tenía mucho para vivir. Estoy conmovido y dolorido", dijo Luis Viroche, primo del cura.

A través de las redes sociales, grupos católicos convocaron para mañana a una marcha del silencio en la capital tucumana a los fines de exigir que se esclarezca el caso.

La convocatoria es para las 19, frente a la iglesia Catedral de la capital tucumana. "Marcharemos alrededor de la plaza Independencia con carteles pidiendo justicia por el padre Juan Viroche y todas las víctimas de la droga y el narcotráfico. Por favor, difundir", reza el mensaje, que se viralizó rápidamente.

La Iglesia pidió "un pronto esclarecimiento" del hecho

La Iglesia tucumana reclamó "un pronto esclarecimiento" de la muerte del cura Juan Viroche, quien había sido amenazado por sus denuncias contra narcos y hoy apareció muerto ahorcado en el interior de la parroquia de la localidad de La Florida, 16 kilómetros al este de la capital provincial.

Mediante un comunicado, el Arzobispado de Tucumán expresó "dolor por la muerte del presbítero Juan Heraldo Viroche, párroco de la parroquia Nuestra Señora del Valle de La Florida", quien fue encontrado muerto en circunstancias que se están investigadas, aunque la principal hipótesis que maneja la Justicia es la del suicidio.

"La Justicia está actuando y ha ordenado la autopsia a fin de determinar con claridad las causas de su muerte. Esperamos un pronto esclarecimiento del hecho y confiamos en la acción de la justicia con la que, desde luego, colaboraremos en todo lo que dependa de nosotros", señala el texto difundido esta tarde por el Arzobispado.

El Gobierno pide apoyo a las fuerzas federales

La muerte del cura Viroche generó también reacciones entre la dirigencia política tucumana. El ministro de Gobierno, Justicia y Seguridad de Tucumán, Regino Amado, lamentó el fallecimiento del sacerdote y dijo que recibió "expresas instrucciones" del gobernador Juan Manzur "de poner a disposición de la Justicia todos los recursos que sean necesarios para el rápido esclarecimiento de este lamentable caso". El funcionario dijo que el mandatario también le solicitó que se comunique con la ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, "y le solicite el apoyo de las fuerzas federales para que se haga un trabajo en conjunto".

G.I

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