Daniel Ángel Salazar Aceito quiso ser atendido en un nosocomio al que llegó con la mano ensangrentada. Les dijo a los médicos que había sido víctima de un asalto

Daniel Ángel Salazar Aceito, el presunto autor del cuádruple femicidio en el barrio Trapiche de Godoy Cruz, Mendoza, intentó ser atendido en el Hospital Central tras declarar que había sido víctima de un asalto.

Luego de haber asesinado a sus familiares, Salazar huyó en un Volkswagen Gol y se dirigió al nosocomio, adonde llegó con la mano ensangrentada.

Según publicó El Sol, en el establecimiento no dio su nombre y subió al primer piso para evitar permanecer en la sala de espera. A los médicos les dijo que su herida se debía a que había sido víctima de un intento de robo.

De inmediato, los profesionales dieron aviso a la guardia policial. Tiempo después, un grupo de efectivos ingresó al hospital y detuvo a Salazar, quien fue  trasladado a la Oficina Fiscal 4.

Si bien su aspecto físico coincide con la foto que manejaban las fuerzas de seguridad, el sospechoso no reveló su identidad ni mencionó lo que había ocurrido en el Trapiche.

En su auto, encontraron todo tipo de elementos vinculados con la práctica de artes marciales.

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