El secretario de Seguridad Nacional, John Kelly, afirmó que están considerándolo con el objetivo de "desalentar más movimiento" a lo largo del límite con EE.UU.

El gobierno de Donald Trump está considerando que sus autoridades separen a las madres y los niños que cruzan juntos de manera ilegal la frontera de Estados Unidos, con el fin de desalentar que las familias emprendan esta peligrosa travesía, confirmó este lunes el secretario de Seguridad Nacional, John Kelly.

"Y sí, me planteo, con el fin de disuadir que se organicen estos movimientos a través de esas terribles redes" de traficantes de personas, separar a los hijos de inmigrantes clandestinos de sus padres. "A los niños los trataríamos bien, mientras nos ocupamos de sus padres", dijo Kelly a la CNN.

Los niños deben ser alojados temporalmente con familias de acogida o con parientes que ya viven en Estados Unidos, mientras sus padres quedan bajo custodia para interrogación.

"Tenemos una tremenda experiencia lidiando con los menores no acompañados", siguió. "Los entregamos al Departamento de Salud y Servicios Humanos y ellos hacen un muy, muy buen trabajo poniéndolos bajo el ciudado de un centro temporal o de familiares que estén en Estados Unidos", agregó.

La medida apuntaría a desalentar a los latinoamericanos de hacer el peligroso viaje a través de México hacia Estados Unidos.

La lucha contra la inmigración ilegal en la frontera sur de los Estados Unidos es una de las principales promesas de campaña del presidente Donald Trump, que incluye además la construcción de un muro a lo largo del límite con México.

Kelly, un general retirado, está encargado de controlar la inmigración y de la construcción del muro.

Encabeza la tercera secretaría en importancia en el gobierno estadounidense (después de las de Defensa y Veteranos de Guerra), para la cual trabajan unos 240.000 funcionarios repartidos entre 22 agencias federales cuya misión es "proteger al país de las numerosas amenazas que debe enfrentar".

Kelly es uno de los más fervientes partidarios de los decretos antiinmigración dictados a fines de enero por el presidente Donald Trump y criticó a la justicia por bloquearlos. Los jueces estadounidenses viven "en una burbuja" que les impide ver la verdadera amenaza que se cierne sobre el país, dijo.

El lunes, Trump dictó un nuevo decreto para remplazar al primero, que fue revocado. El nuevo texto prohíbe el ingreso a Estados Unidos, por 90 días, de personas originarias de seis país de mayoría musulmana.

GP.

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