El fiscal no le cree al conductor que causó la muerte de tres personas, huyó y enterró el auto.

La situación judicial de Jorge Alberto Sánchez, acusado de la tragedia de Ranchillos, y la de sus cuatro hermanos, están en manos del Juzgado de Instrucción de la II° Nominación. Se debe a que el fiscal Diego López Ávila solicitó la prisión preventiva de los cinco. Al primero de ellos lo imputó por el delito de homicidio y a sus hermanos, por encubrimiento.

El trágico accidente se produjo en la madrugada del 15 de febrero, tras finalizar un baile de carnaval en Ranchillos. Según la acusación del fiscal, Sánchez circulaba por la ruta 302 en su Renault 9 azul “en desmedida y excesiva velocidad, superando el límite legal establecido, lo que le impedía tener el debido control sobre la marcha de su vehículo”. 

En el requerimiento de prisión preventiva, que fue presentado el lunes, López Ávila agregó: “a la altura del kilómetro 22, (Sánchez) desvió su marcha desplazándose hacia la banquina sur e impactando con su vehículo a Sol Maribel Alvarez, Hugo Daniel Barrera, Ramona Marcela Giménez. Lucía Micaela Ayala, Antonella Tarascio y Alejandro Rodríguez Tano”. Los tres primeros fallecieron esa misma madrugada.

Luego Sánchez chocó contra un árbol y el auto se detuvo. El fiscal sostuvo que el hombre simuló estar inconsciente para, ante el menor descuido de los transeúntes, volver a poner en marcha el vehículo y huir.

Cuatro días después del accidente la Policía encontró el Renault 9 desarmado y enterrado en una finca de La Tala, a 15 kilómetros de Ranchillos.

Para López Ávila, fueron los hermanos Edgar Manuel, Hugo Reyes, Carlos Rubén Gabriel y José Miguel quienes desguazaron el vehículo y lo ocultaron “con el fin de obstruir, frustrar y/o entorpecer la investigación”.

Además, el fiscal remarcó que los cuatro hermanos pretendían vender las partes del auto que no habían sido enterradas, como el motor, las ruedas y una óptica. 

La declaración

Los cuatro hermanos se abstuvieron de declarar. En cuanto a Jorge Alberto, al principio permaneció en silencio pero después pidió una ampliación de indagatoria. Fue para decirle a López Ávila que la noche del accidente le había prestado el vehículo a otra persona. Sin embargo, se negó a aportar el nombre del presunto autor de la tragedia.

“No caben dudas que la declaración ampliatoria de Jorge Alberto Sánchez se trata de una estrategia desesperada de la defensa por intentar desligar de toda responsabilidad a su representado en el hecho que le fuera intimado”, afirmó el fiscal en la requisitoria de prisión preventiva.

 

Compartir

Comentarios