El representante de la Fundación María de los Ángeles Verón dijo que además de sentirse amenazado por los integrantes del "clan Ale", se siente "claramente atacado" por los abogados de los imputados.



El abogado Carlos Garmendia adelantó que solicitará custodia atento a las amenazas que viene sufriendo por parte de los integrantes del Clan Ale y por sus abogados. 

"Yo voy a pedir algunas medidas de protección hacia mi persona. Susana está con custodia desde hace muchos años, las 24 horas. Ayer, yo he sido atacado claramente y después han intendado justificar eso como diciendo que yo mandé un mensaje, ridiculez total, pero de todos modos yo he sido fuertemente atacado y no es la primera vez que me atacan en el juicio de esta gente", sostuvo el letrado haciendo referencia al proceso judicial que se le sigue al "Clan Ale" por lavado de dinero y en el que en la jornada de ayer declaró una testigo de identidad reservada víctima de trata de personas. 

Para el representante de la Fundación María de los Ángeles Verón, "el problema es que no me atacan solamente los imputados, me atacan los abogados también. Pedernera ha hecho referencia a mi persona un par de veces de manera agresiva y fuera de lugar e insultante, por lo menos en dos oportunidades adentro del debate estando en ejercicio de la profesión". 

En referencia a lo que sucedió puntualmente en la audiencia de este miércoles, Garmendía sostuvo: "para mí ha sido una cosa muy impresionante el hecho de que le aparece la imagen de la chica y "El Mono" se para en el acto. En mi interpretación de los hechos, él la reconoció, se dio cuenta quién era y se puso nervioso". 

Consultaso sobre lo que adujeron los abogados de la defensa, quienes lo acusaban de haberla preparado a la testigo para declarar, el letrado dijo no haber escuchado esa acusación. "Sí escuché Garmendia y por ahí otro murmullo, entre ellos decían "esto está armado, está mintiendo" y otra serie de cosas. Después me empezaron a gritar a mí, diciendo "Garmendia no sé qué", donde he sido claramente amenazado y amedrentado no sólo por María Jesús Rivero y por el resto de los imputados, sino por todos los abogados y  parientes, entonces yo me levanté y me fui por una cuestión de prudencia", explicó. 

G.I

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