"Podría haberle salido más caro", se justificó el polémico estilista.

De la indignación, ¿a la explicación? El dueño de la peluquería que habría estafado a Betty, la mamá de Luisana Lopilato, desmintió la denuncia de la familia de la actriz y explicó por qué le cobró 8.010 pesos. “Podría haberle salido más caro”, agregó.

El detalle del ticket, publicado por una indignada Daniela Lopilato, advertía que la mujer se había realizado corte y peinado ($ 710), lavado de pelo ($ 180), manicura ($ 220) y reflejos, estos últimos por el irrisorio valor de $ 5700. La cuenta contempló, además, un adicional de $ 1200 por los productos utilizados.

"Es una estafa. Fui a preguntar a varias peluquerías de cuánto es lo máximo que pueden cobrarte color, decoloración puntualmente y nadie se acercó siquiera a esa cifra", denunció la hermana mayor de Luisana desde su cuenta de Instagram y publicó el ticket que su madre pagó el 13 de junio con tarjeta de crédito.

La repercusión llegó hasta los medios ingleses, quienes se hicieron eco de la desopilante suma que la suegra de Michael Bublé debió desembolsar en una peluquería de Parque Chas. Y, claro, el dueño del comercio salió a defenderse.

"En principio, quiero aclarar que la señora vino con el cabello colorado y quería salir platinada. Es un trabajo muy difícil, que lleva muchos productos y decoloraciones", se atajó el peluquero, quien mostró, además, el listado oficial de precios en el que cada decoloración tiene un valor de $ 1090.

Según el estilista, le realizaron cuatro decoloraciones y una última con reflejos, lo que explica la cifra final. “Le expliqué que le iba a salir caro y ella me dijo: ‘Sé que es caro, pero lo quiero igual. Quiero salir platinada’”, se defendió.

LA DENUNCIA DE DANIELA LOPILATO: "ES UNA ESTAFA"

“El monto responde a seis trabajos distintos, no a una sola decoloración. Estuvimos trabajando cinco horas y de hecho se le cobró menos porque tiene el pelo corto. Hay gente que paga mucho más. Es un trabajo común”, advirtió, al tiempo que aclaró: “Ella se fue contenta porque había logrado en un solo paso todo lo que quería y no en varias etapas (de decoloración) como le habían ofrecido en otros lados. Pagó y no dijo nada del ticket”.

Después de aclarar que para ellos era indiferente que fuera la madre de la actriz y que la trataron y le cobraron como a cualquier cliente, el estilista reconoció la irrupción de Daniela, a quien acusó de haber tratado en malos términos y “a los gritos” al staff de la peluquería.

“Vino a gritarnos, porque dijo que la madre podía atenderse gratis en otros lugares. Nosotros no hacemos canje. No es que le cobramos eso por ser ‘Lopilato’”, se excusó.

GP.

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