Durante la ceremonia de Sábado de Gloria, el Sumo Pontífice dio los sacramentos de bautismo, comunión y confirmación en la Basílica de San Pedro.

Los fieles que fueron bautizados por el papa Francisco este sábado en la Basílica de San Pedro son personas de diferentes edades y nacionalidades: ocho mujeres y cuatro hombres de India, China, Camerún e Italia.

En una de las ceremonias más solemnes y cargadas de simbología de la Semana Santa, Francisco puso el ejemplo de Pedro que tras la muerte de Cristo no se dejó "ni dominar por sus dudas; no se dejó hundir por los remordimientos, el miedo y las continuas habladurías que no llevan a nada".

"Sin ceder a la tristeza o a la oscuridad, se abrió a la voz de la esperanza: dejó que la luz de Dios entrara en su corazón sin apagarla", agregó Francisco, quien también citó a las mujeres que acudieron al sepulcro.

E indicó a los fieles que, al igual que Pedro y las mujeres, "tampoco nosotros encontraremos la vida si permanecemos tristes y sin esperanza y encerrados en nosotros mismos".

Explicó que la esperanza cristiana no es “simple optimismo, y ni siquiera una actitud psicológica o una hermosa invitación a tener ánimo” sino salir de sÍ mismo y entregarse a Dios.

La Vigilia Pascual es una ceremonia que sucede cercana a la medianoche y es el paso del Sábado Santo al Domingo Pascual donde se celebra la resurrección de Jesús.

El rito comienza con la bendición del fuego, el pontífice incide con un punzón en el Cirio Pascual que lleva una cruz con la primera y última letra del alfabeto griego (alfa y omega) y las cifras del año en curso.

Tras el rito de encendido y la marcación se realiza la "Liturgia de la Palabra" y la "Liturgia Bautismal".

El domingo se realizará la misa solemne del "Domingo de Resurrección" a las 8:15 hora local y el papa Francisco leerá el habitual mensaje de la Pascua para finalizar con la bendición "Urbi et Orbi" (para la ciudad y el mundo).

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